El Programa Federal de Protección de Testigos de Estados Unidos, conocido como WITSEC (Witness Security Program), es una herramienta clave del sistema judicial estadounidense. Fue creado en 1970 y es administrado por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals Service), en conjunto con el Departamento de Justicia.
Su propósito principal es brindar seguridad y anonimato a testigos que cooperan con las autoridades, especialmente en casos de crimen organizado, terrorismo, narcotráfico o corrupción, y cuya vida corre peligro por brindar testimonio.
¿Quiénes pueden entrar al Programa Federal de Protección de Testigos de EE. UU.?
El programa está dirigido a:
- Testigos que cooperan con fiscales en casos federales o estatales.
- Sus familias inmediatas, si también están en riesgo.
- Personas involucradas en casos graves que requieren su testimonio para lograr condenas.
La decisión de aceptar a un testigo recae en el Departamento de Justicia, luego de una evaluación de riesgo, utilidad de su testimonio y viabilidad de protección.
¿Qué beneficios ofrece el Programa Federal de Protección de Testigos de EE. UU.?
Los beneficiarios del programa reciben:
- Nueva identidad legal (nombre, número de seguridad social, historial).
- Relocalización en otra ciudad o estado, incluso en el extranjero.
- Ayuda económica para reiniciar su vida (vivienda, empleo, educación).
- Protección física en casos de alto riesgo.
Además, deben firmar un acuerdo donde se comprometen a no tener contacto con su vida anterior ni involucrarse en actividades delictivas.
¿Qué tan eficaz es el Programa Federal de Protección de Testigos de EE. UU.?
De acuerdo con información del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, el Programa de Seguridad de Testigos ha protegido con éxito a aproximadamente 19 mil 250 participantes –incluyendo víctimas-testigos inocentes y acusados cooperantes y sus familiares dependientes– de la intimidación y el castigo desde que el programa comenzó en 1971.