Redacción Macronews.- Cancún, Q. Roo.— La Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA), encabezada por Alonso Fernández Lemmen Meyer, clausuró la planta de tratamiento de aguas residuales más grande de Cancún, ubicada en la zona de Arco Norte, Región 237, debido a la descarga de 300 litros por segundo de efluentes alrededor del lugar.
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La instalación recibe los desechos de una zona densamente habitada que concentra hasta el 30% de los más de un millón de habitantes de Cancún, además de procesar excedentes provenientes de la zona hotelera. Aunque se colocó la lona de clausura, el organismo aclaró que la operación continúa de manera parcial para evitar una contingencia mayor.
La medida se aplicó por presuntas violaciones al Artículo 218 de la legislación ambiental, que protege el derecho de los ciudadanos a un entorno saludable. Se inició un procedimiento administrativo que ordena la reparación de las instalaciones dañadas y contempla una posible sanción económica.
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Durante un recorrido por la zona se constató la presencia de fétidos olores perceptibles a varios metros de distancia, aunque personal de seguridad aseguró que “es normal”. En la Región 237 habitan 9,630 personas en 2,390 viviendas, con una densidad de 632 habitantes por kilómetro cuadrado, lo que convierte a esta colonia en una de las más pobladas de Quintana Roo.
De acuerdo con la concesionaria Aguakan, las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) son el eje central del saneamiento en el estado, pues permiten depurar el agua residual y reincorporarla de manera segura al subsuelo, protegiendo el acuífero, la salud pública y el medio ambiente.





















