Redacción Macronews.- El corazón turístico de Cancún, el bulevar Kukulcán, se encuentra sumido en el caos por la inoperancia del Ayuntamiento de Benito Juárez. De los 38 semáforos instalados en la zona hotelera, 26 están apagados o dañados, algunos desde hace meses, mientras que los pocos que funcionan lo hacen de manera irregular. Esta situación no solo pone en riesgo a miles de peatones y turistas, sino que también desnuda la falta de mantenimiento y la indiferencia de las autoridades municipales hacia la seguridad pública.
LEER: GRECIA QUIROZ DICE ESTAR 100% DISPUESTA A SER INVESTIGADA POR EL ASESINATO DE CARLOS MANZO
Las fallas se concentran en puntos de alta afluencia como Playa Langosta, Jardín del Arte, Tortugas, Caracol, Marlín y Plaza La Isla, donde diariamente cruzan trabajadores del sector turístico, visitantes nacionales y extranjeros. En lugar de garantizar cruces seguros, el Ayuntamiento ha permitido que los semáforos permanezcan apagados o parpadeando en ámbar, generando confusión y accidentes.
El abandono es evidente: postes oxidados, cableado expuesto y cajas de control deterioradas muestran que no existe un programa de mantenimiento preventivo. Vecinos y trabajadores denuncian que esta negligencia ya ha provocado percances graves. Una empleada recordó el atropellamiento de un turista: “Aquí los semáforos no funcionan y los carros no respetan los cruces. No es la primera vez que pasa algo así”, relató.
La indignación ciudadana crece. Luis Dzul señaló que los semáforos, en su estado actual, empeoran la movilidad y pidió alternativas seguras para los peatones. Mario Santiago Piña criticó la pasividad de la Guardia Nacional, cuyos elementos suelen estar presentes en la zona pero, según dijo, “se la pasan platicando en vez de dirigir el tráfico”.
Vecinos como Claudia Aguilar denunciaron que el cruce hacia Playa Caracol lleva meses con el semáforo fijo en ámbar, mientras que Ivonne de la Torre subrayó que la situación es inadmisible en un destino turístico de clase mundial: “Somos un destino internacional y tanto los visitantes como los trabajadores requieren cruces seguros. El Ayuntamiento está fallando en lo más básico”.
El contraste es brutal: Cancún presume glamour, playas paradisíacas y servicios de lujo, pero su infraestructura vial revela un Ayuntamiento incapaz de garantizar seguridad mínima. La negligencia en el mantenimiento de los semáforos convierte al bulevar Kukulcán en una trampa mortal para peatones y turistas, y exhibe la falta de responsabilidad de las autoridades municipales frente a un problema que lleva meses sin atenderse.























