Redacción Macronews.- Delegaciones de Washington y Kiev sostuvieron negociaciones calificadas como «duras pero muy constructivas» en el exclusivo club privado Shell Bay, en el sur de Florida, para avanzar en las propuestas de paz de Estados Unidos para poner fin a la guerra rusa en Ucrania. El encuentro, que contó con la presencia del Secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, fue un «paso adelante» que se basó en el progreso de una primera ronda de discusiones celebrada previamente en Ginebra. Para añadir un toque diplomático, las conversaciones se realizaron mientras se servía borsch ucraniano, un gesto visto como un guiño a la cultura de Kiev.

Una fuente con conocimiento directo de las conversaciones dijo a CNN que la reunión estuvo «muy centrada» y que se discutieron en detalle los «aspectos más problemáticos» de la propuesta de paz original de 28 puntos de Estados Unidos.
Uno de estos puntos contenciosos es la demanda rusa de que Ucrania renuncie formalmente a su aspiración constitucional de unirse a la OTAN. Aunque Ucrania sigue rechazando rechazar legalmente esta aspiración, la fuente indicó que se está discutiendo un posible escenario en el cual a Ucrania se le prohibiría, de facto, unirse a la alianza a través de acuerdos que serían negociados directamente entre los estados miembros de la OTAN y Moscú, sin involucrar a Kiev en el proceso de toma de decisiones. «Ucrania no se dejará presionar para que rechace oficialmente, en el sentido legal, esta aspiración», enfatizó la fuente.
Otro de los «aspectos más problemáticos» es la demanda del Kremlin de que Ucrania entregue territorio en la región del Donbás, anexionado pero aún no conquistado por Rusia. Aunque el plan estadounidense proponía inicialmente que esta región se convirtiera en una zona desmilitarizada administrada por Moscú, la fuente reveló que ceder el control a los rusos está «fuera del alcance» de las negociaciones actuales, ya que debilitaría significativamente la defensa ucraniana. No obstante, se están explorando «formas potenciales de preservar las disposiciones constitucionales y mantener la seguridad de Ucrania», aunque la fuente se negó a discutir opciones específicas por considerarlas «demasiado delicadas».
Si bien se están forjando compromisos sensibles con Ucrania, el próximo y mayor desafío para la diplomacia estadounidense será lograr que el Kremlin, que hasta ahora se ha negado a ceder en sus demandas, acepte los términos negociados. El enviado especial Steve Witkoff se prepara ahora para viajar a Moscú para mantener conversaciones en el Kremlin.


















