Redacción Macronews.- Investigadores de la Universidad de Tufts, en Massachusetts, desarrollaron un nuevo sustituto del azúcar que promete ser igual de dulce que el azúcar de mesa, pero más saludable, al no elevar los niveles de glucosa ni insulina en la sangre.
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De acuerdo con un estudio publicado en Cell Reports Physical Science, los científicos lograron producir de manera biosintética un azúcar poco común llamado tagatosa, el cual se encuentra de forma natural en la leche y otros lácteos cuando la lactosa se descompone por el calor o mediante enzimas, aunque en cantidades mínimas.
Actualmente, la tagatosa representa menos del 0.2% de los azúcares presentes en fuentes naturales, por lo que su producción suele ser costosa y compleja. Sin embargo, el equipo de Tufts encontró una solución innovadora para fabricar este endulzante de forma más eficiente.

Bacterias modificadas para producir un azúcar más saludable
El profesor asociado de ingeniería química y biológica, Nik Nair, explicó que su equipo utilizó la bacteria Escherichia coli —comúnmente empleada en ingeniería genética— como una “fábrica celular” para convertir la glucosa en tagatosa.
Los investigadores modificaron genéticamente la E. coli para incluir enzimas específicas que transforman la glucosa en galactosa y, posteriormente, en tagatosa. La clave del proceso fue la incorporación de una enzima proveniente de un moho mucilaginoso, lo que permitió revertir una vía metabólica natural y hacer más eficiente la producción del azúcar raro.
“Esto nos permitió generar galactosa a partir de glucosa y, a partir de ahí, sintetizar tagatosa y potencialmente otros azúcares poco comunes”, detalló Nair.

Beneficios para la salud
La Universidad de Tufts destacó que la tagatosa es 92% tan dulce como el azúcar, con una textura y volumen similares, pero con menos calorías. Además, presenta beneficios adicionales para la salud:
- Reduce el crecimiento de bacterias que causan caries, a diferencia de la sacarosa.
- Puede tener efectos probióticos, favoreciendo la salud bucal e intestinal.
- Es apta para personas con diabetes, ya que se absorbe parcialmente y es fermentada en el colon, lo que reduce su impacto en la glucosa y la insulina.
Los investigadores consideran que este avance podría abrir la puerta a una nueva generación de endulzantes más saludables, accesibles y sostenibles.





















