
DEARBORN, MICHIGAN. – En un tono desafiante que pone en duda la estabilidad comercial de América del Norte, el presidente Donald Trump afirmó este martes que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) carece de ventajas reales para su país y lo calificó de «irrelevante».
Guerra contra la manufactura externa Durante un recorrido por una planta de Ford Motor en Dearborn, previo a un discurso económico en Detroit, el mandatario estadounidense arremetió contra la producción automotriz fuera de sus fronteras. «No necesitamos coches fabricados en Canadá. No necesitamos coches fabricados en México. Queremos traerlos aquí», sentenció Trump, reforzando su política de atraer la manufactura de vuelta a suelo estadounidense.
Incertidumbre en la revisión de 2026 Las declaraciones ocurren en un momento crítico, ya que el T-MEC, que entró en vigor en 2020 bajo su propia negociación, tiene programada una revisión clave este año. En este proceso, los tres socios deben decidir si extienden el pacto o permiten que expire. Trump sugirió que, mientras Canadá y México «necesitan» el acuerdo, para Estados Unidos ha dejado de tener una utilidad estratégica.
Esta postura marca el inicio de lo que se espera sea una renegociación tensa, donde la industria automotriz —pilar de la economía mexicana— se encuentra nuevamente en la mira de la Casa Blanca.










