PROFEPA FRENA ECOCIDIO EN PLAYA DEL CARMEN: CLAUSURAN DESMONTE ILEGAL DE 5 HECTÁREAS DE SELVA Y CORREDOR DEL MONO ARAÑA
Redacción Macronews.- En una contundente acción para la preservación del patrimonio ecológico de Quintana Roo, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) procedió a la clausura total de un desmonte de selva en la zona de Xcalacoco, al norte de Playa del Carmen. La intervención federal se produce tras semanas de denuncias ciudadanas y la gestión jurídica de la asociación civil Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS), quienes alertaron sobre la destrucción de una superficie de aproximadamente 50,000 metros cuadrados (5 hectáreas). Dichas obras, destinadas presuntamente a la construcción de un estacionamiento para una empresa refresquera, afectaron gravemente un corredor biológico vital para el mono araña (Ateles geoffroyi), especie enlistada en la norma oficial mexicana bajo la categoría de peligro de extinción.
El operativo de clausura, que quedó formalizado bajo el expediente número PFPN/29.2/35.2/0001-2026/0001, detiene de manera inmediata las actividades de deforestación que iniciaron desde el pasado 20 de octubre de 2025. Según informes de organizaciones de ciencia ciudadana como Cenotes Urbanos, el desmonte no solo fragmentó el hábitat de los primates, sino que también puso en riesgo cuevas secas que albergan colonias de murciélagos, fundamentales para el equilibrio del ecosistema local. A pesar de que existía una suspensión previa por parte de las autoridades municipales, la empresa responsable continuó los trabajos, obligando a la intervención de la instancia federal ante la violación de las leyes ambientales.
La medida impuesta por la Profepa obliga a la compañía sancionada a iniciar un procedimiento administrativo que podría derivar en multas millonarias y la implementación de medidas correctivas para la restauración del daño. Integrantes de la organización DMAS señalaron que, a partir de este momento, se mantendrá una vigilancia estricta para asegurar que el sello de clausura sea respetado por el 100% de los trabajadores involucrados. Asimismo, se espera que cualquier intento futuro de reactivar el proyecto deba someterse a un estudio de impacto ambiental exhaustivo y a una consulta pública para determinar su viabilidad técnica en una zona de alta sensibilidad ecológica.




















