
CHETUMAL, Q. ROO. – Una ciudadana denunció a través de redes sociales un presunto abuso y maltrato por parte del conductor de la unidad 1775 del Sindicato de Taxistas. Los hechos ocurrieron luego de que la usuaria abordara el vehículo en Walmart con destino a la colonia Jardines. A mitad del trayecto, el chofer pretendió imponer un cargo adicional por el uso de la cajuela para su despensa, argumentando que «era su carro» y él ponía las reglas.
Agresión y falta de documentos Al solicitar el tarifario oficial y la identificación del socio —requisitos obligatorios por ley—, el operador reaccionó de forma agresiva e intentó abandonar a la pasajera antes de llegar a su destino. La situación solo se calmó cuando la afectada comenzó a grabar con su celular, momento en el que el chofer cambió de actitud y pidió no ser exhibido.
Indignación y defensa gremial El caso ha generado una ola de críticas, no solo por la acción del chofer, sino por la reacción de otros taxistas que, en lugar de reprobar la conducta, salieron en defensa de su colega. Ciudadanos señalan que estas prácticas son recurrentes ante la aparente falta de supervisión de las autoridades de movilidad, quienes hasta el momento no han emitido una sanción oficial por este reporte.










