CLAUDIA SHEINBAUM RECHAZA SEÑALAMIENTOS DE AUTORITARISMO Y CUESTIONA AL 100% LA LEGITIMIDAD DE SUS CRÍTICOS
Redacción Macronews.- Durante su conferencia matutina de este martes 20 de enero de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, realizó una revisión histórica de la política nacional para desestimar las acusaciones de autoritarismo vertidas por la oposición. La mandataria contrastó el periodo actual con episodios que, según sus cifras y análisis, marcaron décadas de retroceso democrático, señalando directamente a figuras de los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, así como a exfuncionarios electorales como Luis Carlos Ugalde, a quienes acusó de haber orquestado fraudes que afectaron la voluntad popular en procesos previos a la llegada de la Cuarta Transformación.
La titular del Ejecutivo Federal criticó severamente la postura de quienes hoy se autodenominan «paladines de la democracia», recordándoles su participación en el modelo neoliberal que, afirmó, empobreció al pueblo y desmanteló derechos sociales básicos. Como símbolo de resistencia histórica frente a lo que calificó como una estructura de poder ilegítima, la Presidenta exhibió en el Salón Tesorería la fotografía del nombramiento de Andrés Manuel López Obrador como «presidente legítimo» por parte de la activista Rosario Ibarra de Piedra, subrayando que la lucha actual es la culminación de un proceso democrático respaldado por la mayoría ciudadana.
Defensa de la soberanía frente a foros legislativos
En un tono enérgico, Sheinbaum Pardo descalificó la organización de foros en el Congreso bajo la temática de “Autoritarismo contra Democracia”, sugiriendo que tales eventos ignoran la represión histórica vivida en México durante fechas emblemáticas como 1968 o el magnicidio de 1994. En su lugar, la mandataria propuso que la discusión nacional se centre en la «democracia y defensa de la nación contra los vendepatrias», haciendo referencia a los actores políticos que buscan intervención extranjera para incidir en la agenda interna del país.
La Presidenta concluyó asegurando que su administración mantiene el compromiso con la libertad de expresión y la justicia social, elementos que, desde su perspectiva, son el antídoto contra el verdadero autoritarismo del pasado. Reiteró que el mandato popular recibido en las urnas es la prueba máxima de la vitalidad democrática de México, por lo que las críticas de los bloques opositores carecen de sustento ético e histórico.




















