Redacción Macronews.- La policía arrestó este viernes a alrededor de 100 clérigos que se manifestaban en el Aeropuerto Internacional de Minneapolis–St. Paul, el más grande de Minnesota, en protesta contra las redadas migratorias y los vuelos de deportación, mientras miles de personas se concentraban en el centro de Minneapolis, pese a las bajas temperaturas.
Las protestas forman parte de un movimiento estatal más amplio contra los operativos del gobierno federal, en el que participan sindicatos, organizaciones progresistas y líderes religiosos, quienes han llamado a la población a no acudir al trabajo, escuelas ni comercios como medida de presión.
De acuerdo con la Comisión de Aeropuertos Metropolitanos, los clérigos fueron detenidos afuera de la terminal principal tras exceder las condiciones de su permiso de manifestación y afectar las operaciones aeroportuarias. Posteriormente, recibieron citaciones por faltas menores, como allanamiento y desacato, y fueron liberados.
La reverenda Mariah Furness Tollgaard, de la iglesia Hamline en St. Paul, explicó que decidieron permanecer en el lugar pese a la orden de retirarse para mostrar solidaridad con la comunidad migrante, incluidos feligreses que temen salir de sus hogares. “No podemos tolerar vivir bajo esta ocupación federal”, declaró.
Las movilizaciones se han intensificado desde el 7 de enero, tras la muerte de Renee Good, de 37 años, durante un operativo del ICE, hecho que detonó protestas diarias en las Ciudades Gemelas. Manifestantes exigen abiertamente que el ICE abandone Minnesota.
Los organizadores informaron que más de 700 negocios en todo el estado cerraron en solidaridad, desde pequeñas librerías hasta recintos culturales emblemáticos como el Teatro Guthrie.
En paralelo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) enfrenta críticas por la detención de menores, incluidos una niña de 2 años y un niño de 5, casos que han generado controversia legal y señalamientos de uso excesivo de la fuerza. Abogados y autoridades escolares han cuestionado la actuación de los agentes, mientras el DHS ha defendido los procedimientos.




















