Redacción Macronews.- Durante 2025 se registró una caída superior al 50 por ciento en el número de personas interesadas en cursar sus estudios de educación básica y preparatoria abierta en Cancún, situación que encendió las alertas en los centros que ofrecen educación para adultos, donde el flujo de estudiantes se desplomó hasta en un 60 por ciento.
De acuerdo con Marta Martínez Franco, presidenta del Centro de Apoyo al Indígena Migrante, este fenómeno está directamente relacionado con los recortes presupuestales aplicados al Instituto Nacional de Educación para los Adultos (INEA), los cuales superaron los 300 millones de pesos a nivel nacional. Señaló que, aunque la pandemia representó un parteaguas para el sistema educativo, fue en 2025 cuando se reflejó con mayor fuerza la pérdida de interés por continuar los estudios.
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La activista destacó que aún existen menores de entre 13 y 15 años que no regresaron a las aulas para concluir la primaria o secundaria, lo que ha generado un rezago educativo persistente. No obstante, subrayó que la situación se agravó con la reducción de recursos federales destinados a la educación para adultos.
Martínez Franco explicó que el principal incentivo para que los adultos retomen sus estudios es la posibilidad de acceder a mejores oportunidades laborales, ya que la mayoría de las vacantes exige al menos la educación básica obligatoria y, en muchos casos, el bachillerato. Sin embargo, afirmó que la falta de inversión ha debilitado la operación del INEA.
“Para darle dinero al SNTE, le quitaron presupuesto al INEA, porque no están inyectando nada de recursos a esta última dependencia”, aseguró.
Los recortes provocaron el despido de personal operativo encargado de alfabetización, además de una reducción proyectada de 119 millones de pesos específicamente para los programas de alfabetización y educación indígena durante 2025. A ello se suman las carencias históricas en Cancún, donde las coordinaciones operaban sin servicios básicos como electricidad, aire acondicionado o internet.
Otro de los impactos directos fue el recorte del 50 por ciento en los apoyos económicos para asesores educativos. Según explicó la entrevistada, anteriormente se pagaban 200 pesos por la aplicación de un examen, mientras que actualmente el pago se redujo a 100 pesos, lo que desincentiva la participación de quienes realizaban esta labor como una fuente de ingreso adicional.
Pese a que recientemente se lanzó una convocatoria para incrementar el número de personas que desean enseñar, la reducción de los apoyos económicos ha limitado el alcance de esta estrategia, profundizando la crisis educativa para jóvenes y adultos en la región.






















