
CANCÚN, Q. ROO. – Este 27 de febrero, Quintana Roo fue testigo de un acontecimiento histórico para la comunidad católica: la toma de posesión canónica de Monseñor Salvador González Morales como nuevo obispo de la Diócesis de Cancún-Chetumal. Ante más de 2 mil 700 personas reunidas en el Centro de Convenciones de Cancún, el nuevo prelado asumió el liderazgo pastoral que dejó vacante el finado Monseñor Pedro Pablo Elizondo tras 21 años de servicio.
Un rito de fe y protocolo La jornada comenzó con un emotivo acto de bienvenida en la iglesia de la Sagrada Familia, seguido de una procesión de fe hacia la Catedral de Cancún, donde grupos apostólicos y feligreses acompañaron al nuevo obispo. El rito jurídico y litúrgico incluyó la lectura de las Letras Apostólicas, la adoración al Santísimo y la entrega del báculo pastoral, símbolo de su nueva misión como guía de la Iglesia en el estado. 
Respaldo de autoridades y feligresía El evento contó con la presencia de figuras de alto nivel eclesiástico como el Cardenal Carlos Aguiar Retes y el nuncio apostólico Joseph Spiteri. Asimismo, autoridades estatales como la gobernadora Mara Lezama y la presidenta municipal Ana Paty Peralta atestiguaron el acto. Monseñor Gustavo Rodríguez, administrador apostólico saliente, destacó que este nombramiento representa un «puente vital» entre la feligresía y las autoridades católicas, marcando un cambio significativo para la atención pastoral en toda la región.








