REDACCIÓN MACRONEWS.- La frontera de la tecnología militar ha alcanzado un nuevo hito con el despliegue de sistemas láser de alta energía en territorio estadounidense. Esta semana, el espacio aéreo de El Paso, Texas, fue cerrado temporalmente tras el uso de un sistema láser antidrones operado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), con tecnología prestada por el Departamento de Defensa y autorizada por el secretario Pete Hegseth. Este incidente pone de relieve la acelerada transición del Pentágono hacia las armas de energía dirigida para combatir la creciente amenaza de los drones comerciales y tácticos.

Aunque la investigación en energía dirigida se remonta a la década de 1960, el auge de los drones en conflictos recientes como el de Ucrania y la necesidad de proteger tropas en Medio Oriente han impulsado al Pentágono a colocar los láseres entre sus seis prioridades tecnológicas principales. A diferencia de las armas convencionales, estos sistemas permiten derribar drones de hasta 600 kg, interceptar morteros y defenderse de misiles de crucero subsónicos mediante energía eléctrica de alta precisión, lo que representa una revolución en la defensa aérea de corto alcance.
Los avances no se limitan a las fuerzas terrestres. Mientras el Ejército perfecciona el Láser de Alta Energía Duradera (E-HEL), la Armada ya opera el sistema HELIOS a bordo del destructor USS Preble. Pruebas recientes han sido calificadas como históricas tras lograr la destrucción de objetivos que simulaban misiles de crucero. Según el vicealmirante Brendan McLane, el objetivo institucional es claro: «el sueño de un láser en cada buque puede hacerse realidad». Este despliegue en Texas marca un precedente sobre cómo estas armas, antes consideradas ciencia ficción, comienzan a integrarse en la seguridad nacional cotidiana.
VER TAMBIEN: ¿HEREDERA AL TRONO? KIM JU-AE LA NUEVA CARA DE LA DINASTÍA EN COREA DEL NORTE





















