
CANCÚN, Q. ROO. – Tras el sigilo inicial que rodeó la detención de Eduardo Albor Villanueva, fuentes cercanas al caso indican que la orden de aprehensión ejecutada por la Guardia Nacional y la Fiscalía no solo se limitaría a cuestiones administrativas de sus antiguos parques. El empresario enfrentaría acusaciones relacionadas con operaciones con recursos de procedencia ilícita y posibles defraudaciones fiscales que se habrían gestado durante la expansión internacional de su emporio.
El rastro del dinero La investigación federal apunta a una compleja red de transferencias entre sus filiales en el Caribe y Estados Unidos, coincidiendo con la crisis financiera que llevó al cierre del Miami Seaquarium en 2025. Mientras sus abogados preparan la defensa, se espera que en las próximas horas sea trasladado a un centro penitenciario federal para iniciar su proceso de vinculación.








