
EASTON, MASSACHUSETTS. – Una demanda federal presentada en Massachusetts pone nuevamente bajo la lupa la seguridad de los vehículos Tesla. El caso surge tras la muerte de un joven de 20 años el pasado 14 de febrero, quien falleció calcinado dentro de su Model Y al no poder abrir las puertas después de impactarse contra un árbol. Según la grabación de la llamada al 911, la víctima suplicó por ayuda mientras el auto se incendiaba: “No puedo salir… está en llamas… me voy a morir”.
Falla en el sistema de apertura electrónica La demanda sostiene que el diseño de las manijas electrónicas del SUV falló tras el impacto, bloqueando las salidas. Aunque Tesla incluye mecanismos de liberación manual, la defensa de la familia argumenta que estos no son accesibles ni intuitivos en situaciones de pánico o fallas eléctricas totales. La queja legal resalta que existen al menos otros 17 incidentes documentados donde los ocupantes quedaron atrapados bajo circunstancias similares.
Un problema sistémico Este trágico evento se suma a una lista de al menos 15 muertes a nivel internacional asociadas con la imposibilidad de abrir las puertas de un Tesla tras un choque. Mientras los reguladores federales en Estados Unidos intensifican las investigaciones sobre los sistemas de cierre de la compañía, expertos en seguridad advierten que la dependencia excesiva de componentes electrónicos en las salidas de emergencia representa un riesgo crítico para los consumidores. Hasta el momento, Tesla no ha emitido una postura oficial ante este nuevo reclamo legal.

















