CANCÚN, Q. ROO. – Habitantes de la Supermanzana 64 y la colonia Donceles 28 realizaron una manifestación pacífica este jueves para denunciar el impacto negativo que el crecimiento inmobiliario desmedido está teniendo en su calidad de vida. Los residentes señalan que la compra masiva de viviendas por parte de inversionistas para construir edificios de mayor densidad está llevando al límite la infraestructura eléctrica y sanitaria de la zona.
Infraestructura obsoleta ante nuevos desarrollos El principal temor de los vecinos radica en la red eléctrica, la cual tiene más de 30 años de antigüedad. Aseguran que la conexión de nuevos complejos residenciales a la red general está provocando fallas recurrentes y sobrecargas. «Nuestros servicios fueron diseñados para casas habitacionales, no para edificios de departamentos masivos», señalaron durante la movilización.
Inundaciones y áreas comunes en riesgo A la crisis eléctrica se suma el problema del drenaje pluvial. Debido a la baja altitud del terreno, las lluvias moderadas ya provocan inundaciones de entre 20 y 50 centímetros, situación que temen empeore al reducirse las áreas de absorción. Como propuesta, los habitantes exigen la ampliación del cárcamo local y una regulación estricta sobre el uso de áreas comunes y estacionamientos, los cuales están siendo invadidos por la nueva población flotante del sector norte de la ciudad.

















