REDACCIÓN MACRONEWS.- La tensión en el Medio Oriente ha alcanzado un punto crítico tras la amenaza directa lanzada por Alí Larijani, jefe del Consejo Superior de Seguridad de Irán, contra el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. A través de un mensaje en redes sociales, Larijani advirtió al mandatario estadounidense que podría enfrentar graves consecuencias si persiste en la actual estrategia militar de Washington, llegando incluso a sugerir la posibilidad de una eliminación física en respuesta a la escalada del conflicto que mantiene en vilo a la comunidad internacional.
Esta declaración surge en un contexto de máxima hostilidad, luego de que el pasado 28 de febrero una campaña de bombardeos ejecutada por fuerzas estadounidenses e israelíes resultara en la muerte del líder supremo Alí Jameneí y otros altos mandos de Teherán. Como respuesta, la Guardia Revolucionaria Islámica ha intensificado su retórica bélica, asegurando que su arsenal de misiles es ahora más potente que al inicio de las hostilidades y advirtiendo que poseen la capacidad técnica para bloquear las exportaciones de petróleo desde el Golfo Pérsico hacia naciones hostiles.
El impacto de este enfrentamiento ya se siente en la economía global. Los ataques de represalia lanzados por Irán contra objetivos estratégicos y energéticos han comenzado a afectar el tráfico en el Estrecho de Ormuz, punto por donde circula aproximadamente el 20 por ciento del suministro mundial de crudo. Con la advertencia de Larijani sobre la mesa, el mundo observa con cautela una confrontación que amenaza con expandirse y desestabilizar por completo el mercado energético y la seguridad regional en este inicio de 2026.
















