¿Cuántos tips de belleza hay en internet? Millones. ¿Y que de verdad funcionen? Muy pocos. Es así. Por muchos trucos que nos cuenten para conseguir maquillarnos o peinarnos como está de moda, si no tenemos buena mano no conseguiremos nada. ¡Cuántas veces habremos intentado copiar el look del alguna celebritie y hemos visto tutoriales para intentar llevar su make up! Y eso que hemos caído en aplicar todos los trucos de maquillaje posibles… ¡Y NADA!
Y es que la vida no es tan sencilla como parece. Para que veas que no eres la única a la que no le funcionan estos consejos de belleza, te traemos una lista con los mayores fails que todas hemos intentado. Así por lo menos respirarás tranquila sabiendo que NO eres la única que fracasa poniéndolos en práctica.
1. LOS FAMOSOS DEGRADADOS DE UÑAS

El efecto es precioso y le da un toque fresco a nuestras manos, sobre todo si es veranito. Pero todas acabamos igual: con todo el dedo manchado. Y cuando decimos todo el dedo, queremos decir TODO el dedo (carne incluida). Y cuando intentamos quitar poquito a poco lo que sobra alrededor, acabamos quitando todo el esmalte. ¡Arghs! ¿Solución? Optar por un color normalito y nos dejamos de complicaciones.
2. EL SMOKEY EYE

Los trucos para conseguir este precioso efecto son infinitos: dividir el párpado en áreas, jugar con el pincel difuminador, utilizar el símbolo del hashtag (esto merece un capítulo a parte), … Pero el resultado es siempre el mismo: acabamos pareciendo un oso panda. O peor aún, unas psicópatas que acaban de ejecutar a su nueva víctima. Confórmate con una sombrita de color uniforme y déjate de historias XD
3. CALENTAR LA PUNTA DEL LÁPIZ DE OJOS

Sí, la teoría es muy fácil. Se trata de calentar la punta con un mechero para que se derrita un poco y quede blandita. ¿Cuál es la finalidad? No, no vas en busca de una escarificación. Lo que pretendes es que sea más sencillo delinear los ojos, ya que hay lápices que parecen hechos con piedra de lo duros que son. Pero en realidad lo único que conseguimos es esto:

4. NO SABEMOS NI CÓMO LLAMAR A ESTE FAIL…

Parece tan sencillo y tan útil. Pintas el interior de tu rizador de pestañas con el lápiz de ojos, te lo aplicas con normalidad, y resulta que la pintura se te queda PERFECTAMENTE pegada en el almendra del ojo. Ojalá funcionara, nos ahorraría tiempo y problemas. Pero lo sentimos, una vez más: FAIL.
5. TUTORIALES DE TRENZAS EN GENERAL

Todos, los hemos probado todos. Tú también, reconócelo. Pero no hay manera. Cuando ves esa trenza preciosa que te quedaría genial para salir esta noche e intentas imitar lo que hace la chica del tutorial te acabas desesperando porque no lo consigues. Los mechones se te escapan de las manos, te dejas las muñecas intentan ejecutar los giros, y para colmo la goma se te rompe cuando la estás colocando. ¡Ah! Y no nos olvidemos de los maravillosos enredones que nos hacemos. ¡Un asco!
6. DE TRENZA A ONDA PASANDO POR LA PLANCHA

¿CÓMO? Por favor, que alguien nos explique CÓMO logras que te quede como a la chica de las fotos. Si tienes el pelo liso natural seguro que este es uno de los mil tips que has probado para conseguir dar un poco de vidilla y alegría a tu pelo.¿Y cuál ha sido el resultado? Un bajón de los buenos porque de nuevo, tu pelo, ha pasado de tus estrategias y se ha quedado tan liso como siempre.

A ver, amiga: este es el truco más viejo del mundo, más cutre que puede haber y más sencillo, en teoría, de poner en práctica. ¿Y qué es lo que pasa cuando te decides a hacerlo? Pues que, para variar, no te sale. Pero es que no te sale nada, ni siquiera aguantar con firmeza la cuchara. Y es que hasta te tiembla la mano porque la cucharilla de la vajilla de tu madre debe ser de oro macizo o algo por el estilo. ¡Pesa mil!
Y luego ves fotos como la de esta chica tan mooooona y te preguntas qué clase de problema de coordinación tienes para que un truco con un simple cubierto se te resista. Tranquila, no estás sola. Somos muchas las chicas del mundo que pertenecemos a la comunidad de inútiles-a-pesar-de-estar-siguiendo-un-tutorial. No pierdas la esperanza, algún día nos saldrán.