Hace más de un mes el representante legal de 11 ex trabajadores del ayuntamiento de José María Morelos, Martín Ramayo Aranda, interpuso una solicitud de juicio político ante el Congreso del estado en contra de Juan Manuel Parra López, otrora alcalde; Rodolfo Poot Pat y Edgar Aké Chan, ex síndico y ex tesorero, respectivamente.
Resulta que en el 2002, los ahora ex empleados, fueron despedidos del ayuntamiento y exigen en conjunto un pago por 8 millones de pesos como indemnización; empero, la administración de Parra López no permitió el avance de la querella, lo que provocó la ira del litigante, quien presentó diversas pruebas en contra del munícipe ante el Congreso y la solicitud de juicio político.
El abogado, representante de los trabajadores, pretendió aprovechar el torbellino político y la entrada de la nueva legislatura para que súbito se hiciera juicio político en contra de los ex funcionarios de José María Morelos; sin embargo, será esta semana cuando la Comisión de Justicia del Congreso local, que preside Carlos Mario Villanueva Tenorio, analizará la procedencia o no de la demanda.
Empero, que no se hagan ilusiones, pues Villanueva Tenorio aseguró que hasta el momento no han encontrado elementos para hacer procedente el juicio político. Su chicle no pegó, y todo indica, con el 80% de pruebas analizadas que no se procederá en contra del ex edil.
Caducidad legislativa
Que a la diputada local, Candelaria Ayuso Achach, se le ocurrió la brillante idea de poner fecha de caducidad a las iniciativas. Que si un congresista propone un asunto y no prospera en menos de un año, su proyecto se va a ir al bote de la basura, pues a la fecha tienen atrasadas 300 de estas iniciativas parlamentarias y ya no saben qué hacer con ellas, pues el congelador que tienen ya les quedó muy chico. ¡Ayyyy, que no Mouse Mickey!
Ayuso Achach dijo que esta iniciativa ayudará a agilizar el trabajo legislativo, porque no se trata únicamente de presentar iniciativas y difundirlas ante los representantes de los medios de comunicación, por congresistas “luciditos” que quieren aparentar que trabajan, de lo que se trata es que antes que esta legislatura inicie la fabricación de cubos de hielo de iniciativas nuevas, saquen a descongelar las pendientes.
Hacer una selección de las urgentes, sobre todo en lo referente a los grupos vulnerables, desarrollo familiar y educación, propone la legisladora. No que luego salen con meras frivolidades, pero que son más simples de aprobar y no conllevan todo un contexto legal a otros niveles.
Pide para su gasto
La presidenta municipal de Puerto Morelos, Laura Fernández, pretende en duplicar, por lo menos, el presupuesto de 203 millones de pesos anuales, para resolver las demandas de la ciudadanía, por lo que anda como trompo en reuniones con legisladores y funcionarios federales para lograrlo. Por lo pronto, en Puerto Morelos ya tienen cinco camiones para recolectar basura y el jueves se pondrán en circulación 11 nuevas patrullas.
En el nuevo municipio les falta de todo, pues así lo dejó Paul Carrillo y Laura Fernández tiene la oportunidad histórica de ser la heroína en Puerto Morelos. Dice, ingresó al Congreso federal proyectos por más de 600 millones de pesos; sin embargo, si le dan al menos la mitad de los recursos, el cambio en la calidad de vida de los que ahí habitan sería notorio. Por cierto, ya tienen dispensario médico en Leona Vicario, pero falta el hospital prometido.
Cambio de dirigencia en el PAN
Que en el Partido Acción Nacional en Quintana Roo, que dirige Juan Carlos Pallares Bueno, se prepara para renovar su dirigencia, la convocatoria sale el 19 de octubre, en la que podrán participar, según el dirigente, 2 mil 750 militantes activos en el estado, pero en la realidad, no llegan ni a 2 mil, pues los mismos panuchos dicen que sus listas nominales están infladas.
Pallares Bueno fue al Comité Ejecutivo Nacional albiazul a pedir la lana necesaria para realizar el proceso, ya sabe usted, los votos no son gratis, las credenciales falsas se tienen que mandar a hacer, etc. Al menos eso piensan panuchos como Joel Espinosa, quien fue candidato a presidente estatal del PAN y reveló múltiples “chanchullos” durante la elección interna, por lo que esta vez, no va a participar, pues ya no quiere pasar corajes otra vez.
Llega hoy Greg
Después de una larga diarrea, ¡no…perdón! De una larga convalecencia, el ex presidente municipal, Gregorio Sánchez Martínez, rendirá hoy protesta como regidor electo de Benito Juárez. Será hasta ahora, pues desde el inicio de la administración, envió una nota de su doctor donde se justificó su ausencia en su trabajo como edil por una extraña enfermedad -mi mamá le dice a ese mal “hacerse el interesante”-, jijijiji.
Después de hacerla de tos, “Greg” se incorpora al trabajo en el ayuntamiento, pero advierte no será un “levantadedos” en el Cabildo y que su intención es servir a Dios -pues es pastor evangélico- y a los cancunenses. Días previos advirtió que llegaría en son de paz al Cabildo, pero le pondría la sal y la pimienta a los asuntos municipales. Gregorio Sánchez recurre a un escaño para mantener su vigencia y reflectores sobre él, la fama -aunque no de la buena- y el poder son dos vicios de los cuales, muy pocos pueden prescindir.
Piden destitución
Otro que busca reflectores a cada rato es el ex candidato independiente a la presidencia municipal de Benito Juárez, Víctor Sumohano Ballados, exigió la renuncia del consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello, luego de que éste descalificara las candidaturas independientes.
Que Lorenzo Córdova Vianello comentó que las candidaturas independientes no es cierto que dividan al mundo entre los políticos corruptos, tradicionales, cargados de vicios y los ciudadanos angélicos, arcángeles puros.
Si bien, la realidad es que las candidaturas independientes pueden ser usadas no sólo por ciudadanos de a pie, sino también por políticos que despechados o por convenir así a otras fuerzas, utilizan esos espacios para lograr a toda costa sus fines de tener poder y dinero, lo que a Sumohano Ballados le molestó, es que sea la autoridad electoral la que se exprese de esa manera, pues puede generar en los votantes una mala idea de todos los que participan de manera independiente.
Enemigo público
Que en Chetumal, el oficial mayor, Manuel Alamilla Ceballos, no se puede pasear sin que los transeúntes se lo coman con la mirada y es que él resultó ser el villano de la película, al ser el ejecutor del despido de cientos de burócratas de la capital del estado.
El runrún en Chetumal es que Alamilla Ceballos, ha desobedecido las órdenes del gobernador y despidió sin ton ni son a los burócratas, cosa que no olvidarán los chetumaleños, pues dicen tienen memoria de elefante y ya se la cobrarán al oficial mayor. Tantán.







