Da la impresión de que algunos de los `victoriosos´ políticos de la otrora oposición, se quedaron con una parte del gobierno para convertirla en `parcela´ personal; * Eukid Castañón, el que exige cargos para los panistas poblanos; * Los empresarios turísticos tienen la palabra ante la llegada de Trump
CANCÚN, Q. Roo.- Algunos, que no son pocos, de los políticos que militan en partidos como PAN y PRD, se sacaron la lotería cuando les marcaron la línea nacional de apoyar la candidatura de Carlos Joaquín González. Y al arribar a los cargos de elección popular que les estaban vedados por incapacidad política, hoy les reciben con toda la voracidad de que son capaces y que además nunca fue desconocida.
Los hermanos Beristain, Luz María en el senado; Laura Esther en el congreso local y Juan Carlos, en la sindicatura de Solidaridad, son `ejemplares perredistas´.
Durante el tiempo en el cual se `cocinaba´ la alianza PAN-PRD en las cúpulas nacionales de esos partidos, este trío se mantenía estrechamente ligado a los designios del `jefe político´ del estado. Desde Mario Villanueva, pasando por Joaquín Hendricks y, por supuesto y más evidente con Félix González, pero también con Roberto Borge. Hay que reconocerlo. Siempre están del lado `correcto´.
Empero, la situación hoy tiene un matiz diferente. Porque se sienten mas libres.
Laura Beristain inició esta semana con una campaña teatral, que parece especialidad del apellido, para hacer una labor de `zapa´ a la iniciativa de la presidente municipal del novel municipio de Puerto Morelos, Laura Fernández Piña.
El tema ni siquiera es complicado. Ese nuevo ayuntamiento se planteó la urgencia de colocar a Puerto Morelos en el concierto de un desarrollo ordenado, con miras a evitar lo que ha ocurrido por inercia y falta de sujeción legal a sus vecinos los municipios de Benito Juárez y Solidaridad.
La franja costera, que por cierto resultó cercenada de último momento cuando se le despojó de una importante lonja de territorio de alta plusvalía, carece de un plan de ordenamiento actualizado y de una tasación de los criterios catastrales contemporánea. Su valor de mercado es alto, mientras que su avalúo para efectos de tributación, está por lo suelos.
Benito Juárez y Solidaridad han ajustado sus tablas de valores catastrales con relación a la realidad, lo cual se refleja en su recaudación del impuesto predial. Las diferentes zonas de esas ciudades tienen una tasa del impuesto que está de acuerdo con su vocación y uso. En Puerto Morelos ese tema no se había abordado.
En este sentido, la propuesta de la primera edil portomorelense es sencilla y lógica: Los predios que ocupa la población en las colonias populares, no deben tener una afectación al alza con una intención de apoyo social. Sin embargo, los predios ubicados en zonas con vocación turística, si deben ajustarse en la tabla catastral, para colocar el pago del predial en la justa dimensión de la realidad. Ni siquiera se trata de avaluarlos por encima de los valores que tienen predios similares en Cancún o en la Riviera Maya, sino que sean, en todo caso, similares o equiparables.
Se trata de reconocer el valor real, incluso por debajo del precio del mercado, a tierras que actualmente tributan un impuesto bajísimo, mientras que su aprovechamiento es mayúsculo.
No es necesario hacer notar que aquí se trata de una cantidad de dinero que va a ingresar a las arcas municipales. Luego entonces, ¿No es sospechoso que la diputada Laura Beristain se haya erigido en la dinamitera de esta intención del ayuntamiento?
Con su postura, confundiendo a la opinión pública, aduciendo sin distinguir, que los predios que serán impactados con un ajuste de sus valores catastrales van en detrimento de las familias más necesitadas, engaña con todas sus letras.
Y entonces disfraza su `trabajo político´ de una buena acción, que en realidad está protegiendo los intereses de grupos empresariales, hoteleros y otros, que están especulando o usufructuando con tierras de alta plusvalía, mayoritariamente costeros, pero tributando como si fueran necesitados precaristas.
La defensa de Laura Beristain no es para con los pobres, sino todo lo contrario. Está tratando de demoler una iniciativa que, una vez que se concrete, redundará en un trato justo para los contribuyentes, para los ciudadanos y para toda la comunidad, porque la recaudación tiene por objeto ensanchar el menú de obras y programas que podrá hacer realidad el gobierno municipal.
Por eso da la impresión de que al llegar a los cargos, este tipo de políticos, de conocido estilo estridente, protagónico y teatral, no entendieron que llegaron a la primera línea del gobierno del estado a ejercer el mandato ciudadano de velar por la mayoría que los votó.
Claramente ven su nuevo cargo como una `parcela´. Como si tuvieran una rebanada del gobierno para sus intereses individuales.
Hay que resaltar que, antes de presentar esta iniciativa, la presidente municipal de Puerto Morelos, Fernández Piña, cabildeó con un sentido pleno y abierto, cuando invitó a los diputados miembros de la Comisión de Presupuesto y Cuenta del congreso local, para hacer un recorrido en el que observaron con precisión qué predios están desfasados en la tabla catastral.
Incluso, los diputados Emiliano Ramos y Gabriela Angulo, del PRD y PAN, respectivamente, admitieron que la explicación junto con ese recorrido, les permitió confirmar los argumentos de la presidente municipal. No hay ninguna intención oculta en esta propuesta.
Pero sí hay una intención oculta por parte de Laura Esther, que no se diferencia mucho de los métodos de actuación de sus otros dos hermanos.
Juan Carlos ha estado involucrado en escándalos por pedir dinero a los ciudadanos playenses, usando su cargo de regidor, y la senadora Luz María no puede aún deshacerse de su fama de ser la perredista mejor tratada por los gobernadores priístas.
EUKID CASTAÑÓN, AL ABORDAJE
Acostumbrado a moverse en las sombras de un bajo perfil, el súper asesor del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, empezó a llenar su maleta viajera desde que fue contratado para aplicar los llamados `Libros Blancos´, que son el protocolo del proceso de entrega-recepción en la transición del gobierno del estado.
Sin embargo, su labor no se restringió al ámbito técnico de ese proceso, sino que aprovechó para meterse hasta la cocina para hacer política a favor de su aspirante presidencial.
Su presencia en el Congreso del estado, generó la salida de numerosos empleados, entre ellos desde luego algunos `aviadores´, pero sobre todo de personal operativo y de los escalafones más bajos. Y exigió al presidente de la Gran Comisión, Eduardo Martínez Arcila, la contratación de un racimo de poblanos, con el argumento de que `hay que darle espacios a los panistas… poblanos de preferencia´.
Hay que reconocer que el legislador se opuso y ese fue el inicio de esa percepción de los poblanos al abordaje, que quedó al descubierto. Pero no hay que dejar de poner atención en la labor de Castañón. Su asesoría llevó al desastre a Greg Sánchez.
EL PLAN B DE LOS HOTELEROS
La llegada de Donald Trump a la presidencia del país más influyente del mundo, vecino nuestro y además mercado principal de la industria sin chimeneas, coloca a los empresarios en la primera línea de un plan de acciones para atenuar los efectos negativos que esto pudiera traer consigo a Quintana Roo.
Alguna vez en este mismo espacio expusimos la chabacanería con la que decoran sus negocios los turisteros mexicanos, con artículos, imágenes y alusiones al mexicano regordete, flojo y grasiento, a veces jalando un burro o durmiendo a la orilla de una nopalera.
Desde temas tan aparentemente `insignificantes´ como ese, y otros más de fondo que tienen que ver con estrategias de mercado mejor y más precisas, son temas que no pueden eludir más los dueños de las empresas turísticas.


















