¿Cómo afecta el bajo peso al nacer el desarrollo escolar de los niños?
El nacimiento de un bebé puede estar acompañado de desafíos cuando este nace con bajo peso. Esta condición, ha sido vinculada a retrasos en su desarrollo y preparación para la escuela.
Un estudio reciente señala que la mayoría de los niños nacidos con bajo peso no están completamente preparados para enfrentar los desafíos escolares entre los 3 y 5 años, lo que puede marcar la diferencia en su desarrollo y éxito académico.
¿Qué significa nacer con bajo peso?
El término «bajo peso al nacer» se utiliza para describir a aquellos bebés que pesan menos de 5.5 libras (alrededor de 2.5 kg) al momento de nacer. Este factor puede estar influenciado por múltiples variables, como la nutrición de la madre, su salud general, complicaciones durante el embarazo y otros factores socioeconómicos.
Aunque el bajo peso en sí mismo no determina el futuro de un niño, un estudio ha asociado esta condición con riesgos adicionales en su desarrollo neurológico y cognitivo.
LEER: AVANZA LA OBRA DE LA CARRETERA 307, PLAYA DEL CARMEN-CANCÚN
Niños con bajo peso presentan retraso escolar
Un estudio publicado en la revista Academic Pediatrics encontró que solo un tercio de los niños nacidos con bajo peso están listos para la escuela cuando alcanzan la edad preescolar (entre los 3 y 5 años).
Según los investigadores, estos niños tienden a quedarse atrás en áreas clave como las habilidades de aprendizaje temprano, la autorregulación y el desarrollo social y emocional. Estas áreas son fundamentales para su éxito en el entorno escolar y para su crecimiento personal.
De acuerdo con los resultados del estudio, los niños con bajo peso al nacer enfrentan retos en cuatro dominios esenciales para la preparación escolar:
Habilidades de aprendizaje temprano: Solo el 45% de los niños con bajo peso están bien encaminados en esta área, lo que implica dificultades para adquirir las habilidades básicas necesarias para el aprendizaje, como la lectura y las matemáticas.
Autorregulación: La capacidad de controlar sus emociones y comportamientos es fundamental en el ambiente escolar. El 67% de los niños evaluados mostraron estar en buen camino en esta área.
Desarrollo social y emocional: Las interacciones con otros niños y adultos son esenciales para el éxito escolar. Aproximadamente el 75% de los niños con bajo peso al nacer mostraron un desarrollo adecuado en esta área.
Salud física y desarrollo motor: La mayoría de los niños (87%) estaban bien desarrollados en términos de su salud física y habilidades motoras, lo cual es alentador, ya que estas capacidades son cruciales para el rendimiento escolar.
¿Qué se puede hacer para ayudarlos?
A pesar de los desafíos que enfrentan estos niños, el estudio identifica cinco factores que pueden ayudarlos a alcanzar los hitos del desarrollo necesarios para su preparación escolar. Estos factores incluyen:
Rutinas familiares consistentes: Las rutinas diarias, como la lectura antes de dormir o las comidas en familia, pueden proporcionar una sensación de previsibilidad y seguridad que ayuda a los niños a desarrollarse de manera más adecuada.
Estas prácticas no solo fortalecen el vínculo entre padres e hijos, sino que también fomentan habilidades importantes como la atención y el autocontrol.
Límites en el tiempo frente a las pantallas: El exceso de tiempo frente a pantallas, como la televisión, tabletas o teléfonos inteligentes, puede afectar negativamente el desarrollo cognitivo y emocional de los niños. Limitar este tiempo a una hora o menos al día contribuye a un mejor desarrollo temprano.
Apoyo emocional: Tanto los niños como los padres necesitan redes de apoyo emocional para enfrentar los retos del bajo peso al nacer. Las redes pueden incluir amigos, familiares o profesionales de la salud que proporcionen orientación y ayuda en momentos de dificultad.
Acceso a servicios de educación especial y cuidado infantil: Los servicios comunitarios, como programas de educación especial y cuidado infantil, son cruciales para el desarrollo de los niños con bajo peso al nacer. Estos servicios ofrecen apoyo adicional que les permite a los niños superar sus dificultades y mejorar sus habilidades para estar listos para la escuela.
:quality(75)/media/files/desarrollo_social_de_un_nino.jpg)
Salud mental de los padres: El bienestar emocional de los padres es esencial para el desarrollo de los hijos. Los padres que están emocionalmente equilibrados y apoyados son más capaces de proporcionar un ambiente seguro y estimulante para sus hijos, lo que favorece su crecimiento y desarrollo.
El Dr. Gen Guyol, investigador de servicios de salud en neonatología del Centro Médico de Boston, señala que, al crear un ambiente estructurado y emocionalmente seguro, los padres pueden fomentar un mayor éxito académico y social en sus hijos.
Aunque los niños nacidos con bajo peso enfrentan desafíos considerables en su desarrollo temprano, con el apoyo adecuado de sus familias, comunidades y sistemas de salud, pueden superarlos y alcanzar el éxito académico. La clave está en proporcionar un entorno de apoyo emocional, físico y educativo que les permita desarrollarse plenamente.
FUENTE: ME LO DIJO LOLA