Se encontraron cientos de rayas muertas en una playa de Brasil.

Durante un control nocturno, la semana pasada, en la Bahía de “Sepetiba”, realizada por grupos activistas y por la policía ambiental en Brasil, fueron incautados 6 barcos de pesca de arrastre, en los cuales se descubrió llevaban varios kilos de camarones que se encontraban en Veda en ese momento.

Esta actividad en esta bahía se encuentra prohibida, sin embargo, la pesca de arrastre es una de las principales amenazas para la conservación de la biodiversidad marina de la región, así como también perjudica a los pescadores artesanales y a la pesca sostenible matando a cientos de individuos y de especies que no eran el objetivo, teniéndolos que regresar al mar.
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Otro de los problemas que trae como consecuencia la pesca de arrastre es que captura los peces juveniles antes de su madurez y su tiempo de reproducción, impidiendo que se reponga la población, que además de afectar a la fauna, arrastra y arranca el sedimento del fondo impactando severamente los ecosistemas bénticos, dejando un gran desierto marino por donde pase la embarcación.
La incautación de estas 6 embarcaciones de pesca de arrastre sirve para demostrar que este tipo de pesca ilegal pasa a menudo en esta gran Bahía de “Septiba” en Brasil, y que grupos ambientalistas demandan más control y castigo, para que de manera efectiva podamos evitar la degradación causada por este tipo de pesca y que se pueda restaurar, preservar y que el ecosistema marino sea sostenible.
Después de este terrible encuentro de estos camarones, el 20 de abril, una semana más tarde, se encontraron 15 rayas muertas en la playa de la isla de Jaguanum. Los pescadores artesanales señalan la sospecha de que estas rayas pueden ser productos de descarte de algún tipo de pesca ocurrida durante esta madrugada.
Son situaciones que se han venido dando no solo en Brasil, si no en todo el mundo. Lo que no se ha podido dar a entender es que los hombres dependen del equilibrio de los ecosistemas marinos para poder tener una vida de calidad e incluso poder seguir con su vida económica. Si se acaba con las especies, se acaba con todo.
Fuente: La Verdad




















