Redacción Macronews.- La Organización Mundial de la Salud lanzó un llamado urgente a los países del continente americano para reforzar las medidas de prevención y vacunación contra la fiebre amarilla, luego de detectarse un incremento significativo de contagios y brotes en zonas donde históricamente no se habían reportado casos.
De acuerdo con un informe conjunto de la Organización Panamericana de la Salud y la OMS, durante 2025 se registraron 346 casos humanos y 143 defunciones en siete países de América, lo que representa un aumento de 5.6 veces en comparación con 2024, cuando se confirmaron apenas 61 contagios.
Las autoridades sanitarias advirtieron que la enfermedad puede ser mortal en hasta el 50% de los casos graves, ya que provoca complicaciones como insuficiencia hepática, daño renal y hemorragias severas, según datos del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos.
Casos recientes y países afectados
Entre las semanas epidemiológicas 1 y 7 de 2026 (enero-febrero) se han confirmado 34 contagios y 15 defunciones por fiebre amarilla en la región. Los casos se distribuyen en varios países sudamericanos:
Bolivia: 1 defunción
Colombia: 25 casos, incluyendo 13 defunciones
Perú: 2 casos
Venezuela: 6 casos, con 1 defunción
Durante 2025, la distribución de contagios también mostró cifras relevantes en países como Brasil, que reportó 120 casos y 48 muertes, así como Colombia con 125 casos y 46 fallecimientos, además de reportes en Ecuador, Guyana, Perú y Venezuela.
Llamado urgente a reforzar vacunación
Ante este panorama, la OMS y la OPS exhortaron a los gobiernos a fortalecer la vigilancia epidemiológica, intensificar las campañas de vacunación en poblaciones de riesgo y mejorar los sistemas de detección y tratamiento.
También recomendaron garantizar que las personas que viajen a zonas con presencia de la enfermedad estén debidamente informadas y vacunadas, además de mantener reservas estratégicas de vacunas para responder rápidamente ante posibles brotes.
Las autoridades sanitarias enfatizaron que la prevención, la inmunización y la detección temprana son fundamentales para evitar que el virus se expanda hacia nuevas regiones del continente.





















