Redacción Macronews.- La capacidad de los gatos para caer de pie, presente en hasta el 90% de los casos, tiene una explicación científica basada en su anatomía y reflejos, lo que les permite girar su cuerpo en el aire y amortiguar el impacto al tocar el suelo.
Especialistas señalan que este fenómeno se debe al llamado “reflejo de enderezamiento”, una habilidad que los felinos desarrollan desde pocas semanas de vida y que les permite orientar su cabeza, columna y extremidades en cuestión de segundos durante una caída.
El proceso inicia cuando el gato identifica su posición en el aire y gira primero la cabeza, seguido del torso y finalmente las patas traseras, logrando alinearse antes de aterrizar. Su columna vertebral flexible y la ausencia de clavículas rígidas facilitan este movimiento.
Claves del reflejo felino
Además del giro corporal, los gatos extienden sus patas para aumentar la resistencia al aire y reducir la velocidad de caída. También arquean el cuerpo para distribuir mejor el impacto, lo que incrementa sus probabilidades de salir ilesos.
No obstante, expertos advierten que este reflejo no los hace invulnerables, ya que caídas desde grandes alturas pueden provocar lesiones graves, especialmente en espacios urbanos.
Por ello, recomiendan a los dueños de mascotas tomar medidas preventivas, como colocar protecciones en ventanas y balcones, para evitar accidentes.






















