REDACCION MACRONEWS.- El ayuno intermitente, una de las estrategias de alimentación más populares en las redes sociales, ha sido puesto a prueba por la prestigiosa colaboración Cochrane. Tras una rigurosa revisión de 22 estudios internacionales que involucraron a casi 2,000 adultos, los resultados arrojan un balde de agua fría sobre el entusiasmo viral: esta práctica no muestra un efecto clínicamente significativo sobre la pérdida de peso en comparación con los consejos alimentarios tradicionales o el seguimiento médico habitual.

Luis Garegnani, autor principal de la investigación y director del Centro Cochrane Asociado del Instituto Universitario Hospital Italiano de Buenos Aires, señaló que la evidencia actual no justifica la percepción pública de que el ayuno es una «solución rápida» para la obesidad. El análisis detalló que, si bien existen diversas modalidades (como el ayuno en días alternos o la restricción horaria), ninguna superó de manera contundente a las dietas convencionales tras un seguimiento de 12 meses.
No obstante, la comunidad científica pide no descartar la herramienta, sino personalizarla. Mientras que algunos expertos subrayan que la calidad de los estudios aún es limitada y de corto plazo, otros, como la Dra. Ana Belén Crujeiras de la Sociedad Española de Obesidad, mencionan que el ayuno puede generar beneficios metabólicos como la cetosis nutricional, la cual tiene propiedades antioxidantes. La conclusión unánime de los investigadores es clara: la obesidad es una enfermedad crónica que requiere un abordaje integral y supervisión profesional, alejándose de las recomendaciones universales que circulan en internet.
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