Si hay veces en las que tu bebé no deja de llorar y no logras saber por qué. Puede tratarse de los conocidos cólicos del lactante.
Los cólicos de lactante es una afección muy común entre los niños durante sus primeros meses de vida. Si tienes dudas, aquí tienes todas las claves para saber si tu bebé sufre un cólico y qué hacer para tratarlo.
Estos episodios suelen presentarse durante los primeros tres meses de vida del bebé y pueden reconocerse por ir acompañados de un llanto intenso al que difícilmente encontramos consuelo.
Y es que, es normal que el niño llore en determinadas situaciones: porque tenga hambre, calor, frío, sueño o simplemente porque reclame la atención de sus padres. En estas ocasiones es sencillo calmar su llanto, pero en el caso de tratarse de un cólico del lactante, el bebé, con toda probabilidad, seguirá llorando.
La regla más extendida entre los pediatras para identificarlo es asociarlo a la frecuencia del llanto del bebé: si llora una media de tres horas al día, tres días a la semana y al menos durante tres semanas, es probable que el niño padezca el cólico del lactante. Los momentos del día en que suelen producirse estos llantos suelen ser después de comer, al atardecer o al comienzo de la noche.
Para muchos padres, escuchar a su bebé llorar continuamente puede resultar una situación frustrante e incluso desesperarles en alguna ocasión. Pero con la información necesaria, podremos llevar esta situación mucho mejor y armarnos de paciencia para ayudar a los pequeños durante estos episodios tan desagradables para todos.
¿Cuáles son los síntomas del cólico del lactante?
Aunque el llanto es uno de los principales síntomas, también hay otros comportamientos comunes en los bebés que nos pueden dar alguna pista para detectar el cólico del lactante:
> Si observamos que el bebé adopta una posición encogida.
> Si su cara enrojece, como si estuviese congestionado.
> Si se queja de forma continua y se sobresalta mientras duerme.
> Si durante el episodio de llanto vemos que además patalea, flexiona el tronco, mantiene los puños apretados, produce ruidos intestinales o expulsa gases.
Si observamos estos síntomas, lo mejor es acudir a la consulta de nuestro pediatra para que elabore un diagnóstico. Normalmente no se requiere de una prueba específica, sino que se realiza mediante la exploración del bebé.
¿Qué provoca los cólicos del lactante?
La causa no se conoce bien, por lo que el cólico del lactante podría deberse a diversas explicaciones. Podría estar motivado por factores psicológicos y sociales, como una excesiva estimulación del niño, cambios de rutina, falta de descanso o una respuesta ansiosa a su llanto. Por otro lado, también podría deberse a causas digestivas, como la propia inmadurez del aparato digestivo del bebé, la cual provoca cólicos generales y gases, la alteración de la flora bacteriana intestinal o el estreñimiento. O bien, podría residir su causa en alguna alergia alimentaria, como a la de la proteína de la leche de vaca.
¿Cómo tratar los cólicos del lactante?
Lo primero es tener paciencia. No debemos preocuparnos en exceso puesto que el cólico del lactante es una afección común que termina desapareciendo por sí sola al cabo del tiempo. Lo que tenemos que hacer es seguir las recomendaciones indicadas por nuestro pediatra, sus consejos y sus recomendaciones.
Desde la Asociación Española de Pediatría nos ofrecen algunos consejos para intentar aliviar las molestias causadas por el cólico en el bebé:
> Si el niño realiza las tomas con ansia puede que trague demasiado aire. Para evitar que después tenga gases, puedes colocar al niño en posición vertical después de la toma para que le sea más fácil expulsarlos.
> Al realizar la toma de leche, es recomendable que el bebé vacíe bien un pecho antes de cambiar al otro, ya que la leche que sale al vaciarlo por completo es más rica en grasa y energía, y de esta forma sacia mejor su hambre.
> Algunos cólicos pueden deberse a la intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, por lo que podremos mejorar la situación retirando los lácteos de nuestra dieta (si le damos el pecho) o bien utilizando fórmulas de leche especiales.
> Es importante que descansemos y nos sintamos relajadas para no contribuir a la prolongación del llanto del bebé. Cuanto más nerviosos se pongan los papás los bebés más lo sentirán y empeorará el síndrome. La tranquilidad y la calma serán dos armas infalibles en los cólicos del lactante.
> Existen medicamentos y productos de parafarmacia, así como infusiones, que podrían ayudar a lidiar con los cólicos del lactante, pero antes de emplearlos es aconsejable consultarlo con nuestro especialista médico.
En cualquier caso, y aunque sabemos que puede resultar complicado, te recomendamos que no te preocupes más de lo necesario, pues el cólico del lactante es un trastorno benigno, que desaparece por si sólo tras los primeros meses de vida y no produce secuelas en el bebé.
FUENTE: EN FEMENINO