Ángela Olazarán, joven originaria de Papantla, Veracruz, ha alcanzado reconocimiento internacional al recibir el Chegg.org Global Student Prize 2024, un prestigioso galardón que la destaca como la mejor estudiante del mundo.
Este premio, entregado por la Fundación Varkey y Chegg, una compañía de tecnología educativa, posiciona a Ángela como la primera mujer y la primera latinoamericana en lograr este hito.
Su proyecto, desarrollado durante la pandemia de COVID-19, se enfoca en resolver problemas de acceso a la salud mediante la innovación tecnológica, consolidándose como una herramienta crucial en comunidades marginadas.
La innovación tecnológica de Ángela Olazarán
El desarrollo de Ixtlilton, un asistente médico virtual impulsado por inteligencia artificial, marcó un antes y un después en la trayectoria de Ángela.
Inspirada por las dificultades que enfrentaban las comunidades rurales de Papantla para acceder a servicios médicos durante la pandemia, Ángela y su equipo del Conalep 244 diseñaron un sistema que permite diagnosticar enfermedades de forma remota.
Ixtlilton, que toma su nombre del dios azteca de la medicina, funciona mediante un cuestionario interactivo que los usuarios responden a través de dispositivos móviles.
Esta herramienta detecta síntomas de COVID-19 y otras 20 enfermedades comunes, ofreciendo una evaluación inicial que determina si el paciente debe acudir a un centro de salud.
Su accesibilidad y enfoque gratuito han sido clave para su éxito, permitiendo que comunidades indígenas cercanas se beneficien de diagnósticos tempranos.
Además, el proyecto sigue evolucionando. Ángela trabaja actualmente en ampliar las capacidades de Ixtlilton para incluir diagnósticos más complejos, adaptarse a regiones sin conexión a internet y traducir la plataforma al idioma totonaco, superando barreras culturales y lingüísticas.
Este avance refleja un enfoque holístico que combina innovación tecnológica y sensibilidad social.
Propone crear la primera aula STEM
La experiencia de Ángela en el desarrollo de proyectos tecnológicos le ha permitido visualizar un futuro en el que la educación en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) sea accesible para todos.
Inspirada por las limitadas oportunidades en su región, ha propuesto crear la primera aula STEM en Papantla, un espacio que incentive a jóvenes de comunidades rurales a explorar disciplinas científicas y tecnológicas.
“Equipar un aula STEM sería clave para ampliar la educación en mi comunidad y todo el estado de Veracruz”, expresó Ángela en entrevistas recientes.
Este proyecto forma parte de una visión más amplia para democratizar el acceso a herramientas educativas avanzadas y fomentar la participación de los jóvenes en la resolución de problemas sociales mediante la innovación.
Su liderazgo en este ámbito ha captado la atención de instituciones internacionales.
En 2025, presentará un proyecto científico en el Space Center Houston, museo oficial de la NASA, y ha recibido invitaciones para visitar el MIT, una universidad que ha sido un sueño para ella.
Estas oportunidades refuerzan su objetivo de especializarse en informática y educación para llevar sus conocimientos a comunidades que históricamente han sido marginadas.
¿Qué estudia Ángela Olazarán?
Actualmente, Ángela estudia Ingeniería en Tecnologías de la Información y Negocios Digitales en la Universidad Anáhuac Xalapa.
Desde esta plataforma académica, continúa desarrollando Ixtlilton mientras traza planes para expandir su impacto social.
Su visión incluye no solo mejorar las capacidades del asistente médico virtual, sino también crear un modelo replicable que pueda implementarse en otras comunidades rurales de México y América Latina.
El Chegg.org Global Student Prize 2024 no solo ha reconocido su dedicación, sino que también le ha brindado la oportunidad de conectar con instituciones y expertos de todo el mundo.
Ángela ve este reconocimiento como una responsabilidad para seguir contribuyendo a su comunidad y para inspirar a otros jóvenes a utilizar la ciencia como herramienta de cambio.
“Quiero dedicar mi vida a la ciencia y la educación. Es un camino que me permite generar un impacto real en la vida de las personas, especialmente en quienes más lo necesitan”, comentó.
FUENTE: DINERO EN IMAGEN