Redacción Macronews.- Un apagón masivo dejó a millones de habitantes sin electricidad en varias zonas del occidente de Cuba, mientras autoridades informaron que la recuperación total del servicio podría tardar entre tres y cuatro días debido a fallas técnicas y a la escasez de combustible en el sistema energético nacional.
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El corte eléctrico se produjo tras detectarse una grieta en el tambor de la caldera de una de las principales centrales termoeléctricas del país, lo que provocó una caída significativa en la generación de energía. Brigadas técnicas trabajaron durante la noche para localizar el daño y comenzar las reparaciones, aunque primero se requieren al menos 12 horas para enfriar la zona afectada y permitir el ingreso seguro al horno de la planta.
De acuerdo con medios estatales, alrededor de 660 mil clientes en La Habana, equivalentes al 77% del total, ya cuentan nuevamente con electricidad. Además, el servicio se ha restablecido en 43 hospitales y 10 estaciones de suministro de agua, considerados servicios prioritarios.
No obstante, las autoridades advirtieron que el sistema eléctrico continúa operando de forma limitada y con baja generación, lo que ha provocado que algunos circuitos reconectados vuelvan a quedar fuera de servicio.
El Ministerio de Energía y Minas de Cuba informó en la red social X que el sistema eléctrico nacional funciona de manera restringida, priorizando instalaciones básicas como centros de salud y sistemas de abastecimiento de agua.
Mientras tanto, la población continúa enfrentando las consecuencias del apagón. Miguel Leyva, un residente de 65 años que vive con su madre y su hermano enfermos, describió la difícil situación.
“No tengo palabras para decir lo que estoy pasando: calor, mosquitos y sin electricidad. La comida puede echarse a perder”, expresó, señalando que ya habían pasado más de 24 horas sin suministro eléctrico.
En medio de la crisis, algunos trabajadores han buscado alternativas para continuar con sus actividades. Sonia Vázquez, de 61 años, explicó que pudo seguir vendiendo café gracias a que lo preparó con gas desde las cinco de la mañana utilizando una lámpara recargable.
Sin embargo, otros comerciantes han sufrido pérdidas. José Ignacio Dorta, propietario de una cafetería, afirmó que parte de sus productos congelados se echaron a perder debido a la falta de electricidad.
“Estamos buscando variantes para que no se pierda más comida. Esperemos que no se nos eche a perder más”, comentó.
La crisis energética en Cuba se ha agravado en los últimos meses debido al deterioro de la infraestructura eléctrica. Varias termoeléctricas del país llevan más de 30 años en funcionamiento y reciben mantenimiento limitado por los altos costos de reparación.
Además, medios estatales indicaron que dos centrales eléctricas permanecen fuera de servicio por falta de petróleo, lo que complica aún más la capacidad de generación energética.
El suministro de combustible también se ha visto afectado por factores externos. Los envíos de petróleo desde Venezuela se redujeron después de las sanciones impuestas por Estados Unidos al país sudamericano en enero.
Posteriormente, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió que podría imponer aranceles a cualquier país que venda petróleo a Cuba, lo que incrementa la presión sobre el suministro energético de la isla.
Durante declaraciones recientes, Trump incluso insinuó la posibilidad de un acuerdo con el gobierno cubano en el futuro cercano, aunque no ofreció detalles concretos. También mencionó que el secretario de Estado Marco Rubio podría enfocarse en el tema de Cuba una vez que finalice la actual crisis internacional relacionada con Irán.
El apagón registrado esta semana es el segundo gran corte eléctrico en el occidente de Cuba en los últimos tres meses. En diciembre pasado, un incidente similar dejó sin electricidad a amplias zonas del país durante casi 12 horas, evidenciando la fragilidad del sistema energético nacional.
Las autoridades continúan trabajando en las reparaciones mientras millones de cubanos enfrentan altas temperaturas, mosquitos y la incertidumbre sobre cuándo se restablecerá completamente el servicio eléctrico.


















