Redacción Macronews.- La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este martes la ley “Save America Act”, un proyecto que exige identificación oficial para votar en elecciones federales, incluidas las presidenciales, y establece nuevas medidas que, según sus promotores, buscan reforzar la seguridad y prevenir el fraude electoral.
La iniciativa, impulsada por el presidente Donald Trump y el Partido Republicano, fue aprobada con 218 votos a favor y 213 en contra, con el demócrata Henry Cuellar, de Texas, como único legislador de su partido que votó a favor. Ahora, el proyecto debe ser revisado por el Senado, donde enfrenta un camino complicado debido a la necesidad de 60 votos para su aprobación, pese a que los republicanos controlan 53 escaños.
Entre sus disposiciones, la ley exige que los votantes presenten una identificación con foto válida antes de emitir su voto, y establece nuevas normas para el voto por correo, requiriendo una copia de la identificación al enviar la boleta. Algunos estados ya cuentan con regulaciones similares, pero esta ley busca uniformarlas a nivel federal.
La Casa Blanca calificó la medida como “sensata”, destacando que implementa “medidas cruciales” para proteger las elecciones federales del fraude y el abuso. Para reforzar su postura, el gobierno Trump citó una encuesta del Centro Pew que indica que el 83% de los adultos estadounidenses apoya mostrar identificación con foto para votar.
Sin embargo, la iniciativa ha recibido críticas de defensores del derecho al voto. Gréta Bedekovics, del Centro para el Progreso Americano, advirtió que el Gobierno Trump y sus aliados “quieren silenciar a los ciudadanos estadounidenses en las calles y en las urnas”. Según cifras de la organización, más de 140 millones de estadounidenses no tienen pasaporte, y más de 69 millones de mujeres casadas no cuentan con un certificado de nacimiento que coincida con su nombre legal, lo que complicaría su derecho a votar.
Algunos senadores republicanos, como Lisa Murkowski y Susan Collins, también han expresado su rechazo, lo que dificulta la aprobación de la ley en el Senado. La polémica sobre esta medida subraya la división política en torno a la regulación de las elecciones y el acceso al voto en Estados Unidos.






















