TEHERÁN. – La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA) elevó este domingo a 3,766 la cifra de personas muertas durante la reciente ola de protestas y la represión oficial en Irán. Este balance, que supera cualquier disturbio previo desde la Revolución de 1979, se acompaña de una cifra alarmante de arrestos: más de 24,300 manifestantes permanecen bajo custodia.
Reconocimiento del régimen y tensión externa Por primera vez, el líder supremo Ali Jamenei admitió que las protestas han dejado «varios miles» de víctimas, aunque deslindó de responsabilidad a sus fuerzas de seguridad y acusó directamente a Estados Unidos de fomentar el caos. En respuesta, el presidente Donald Trump calificó a Jamenei como un «hombre enfermo» y exigió el fin de su mandato de 40 años, advirtiendo que su administración «actuaría en consecuencia» ante nuevas ejecuciones.
Silencio digital y resistencia Irán cumple más de diez días con un bloqueo casi total de internet. Aunque este domingo se restablecieron servicios mínimos, el acceso sigue limitado a sitios nacionales y los correos electrónicos permanecen bloqueados. Pese a la aparente calma en las calles, testigos reportan que la resistencia continúa de noche, con habitantes de Teherán, Shiraz e Isfahan gritando consignas contra el régimen desde sus ventanas, en un ambiente de tensa incertidumbre.














