Redacción Macronews.-
En una declaración que ha sacudido la estabilidad diplomática del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este miércoles 21 de enero que el interés primordial de su administración sobre Groenlandia responde a la vasta riqueza mineral estratégica que alberga el territorio. El mandatario detalló que estudios geológicos recientes confirman la presencia de yacimientos masivos de tierras raras y minerales críticos ocultos bajo densas capas de hielo, elementos fundamentales para la industria tecnológica y de defensa global, lo que eleva el valor geopolítico de la isla a niveles sin precedentes.

“Nos hemos dado cuenta de que existen muchas tierras raras y minerales raros bajo cientos de metros de hielo; es por eso que Groenlandia se ha convertido en un territorio estratégico para nosotros”, afirmó el mandatario ante la élite empresarial mundial. Trump sostuvo que el 90% del suministro global de estos materiales, actualmente dominado por otras potencias, justifica la necesidad de que Washington asuma la soberanía del territorio para garantizar la seguridad de la cadena de suministro occidental.
Seguridad militar y el precedente de la Segunda Guerra Mundial
Pese a la retórica expansionista, el mandatario estadounidense aseguró que su gobierno no contempla el uso de la fuerza militar para concretar la transición territorial de Dinamarca a Estados Unidos, aunque sí subrayó la «obligación» de enviar fuerzas para proteger a la población local. “El pueblo de Groenlandia no tiene bases para protegerse, ni tampoco Dinamarca”, declaró, apelando a la memoria histórica de la Segunda Guerra Mundial, periodo en el que Estados Unidos defendió la isla tras la ocupación nazi en territorio danés, estableciendo las primeras bases militares permanentes en la costa ártica.
Finalmente, en un tono que generó controversia inmediata entre los aliados de la OTAN, Trump solicitó formalmente el respaldo internacional para que la isla pase a manos estadounidenses, alegando que existen supuestos derechos históricos adquiridos que se le pretenden negar a su nación. Mientras Dinamarca mantiene su negativa absoluta a la venta del territorio, el presidente estadounidense advirtió que no renunciará a sus pretensiones, situando a Groenlandia como el eje central de la nueva disputa por los recursos energéticos y minerales del Polo Norte en este 2026.




















