EXPERTA EN NUTRICIÓN, ÁNGELA QUINTAS RECOMIENDA MEJOR UTILIZAR UN POCO DE AZÚCAR Y DEJAR DE LADO LOS EDULCORANTES
La alimentación es un tema recurrente y, aunque parece que todos deberíamos saber comer bien, lo cierto es que muchas veces no lo llevamos a la práctica. Es verdad que el ritmo de vida no ayuda tampoco. Quién puede darse el lujo de comer todos los días en casa cocinando a fuego lento. Por eso, ahora más que nunca, es importante cuidar lo que nos llevamos a la boca si queremos sentirnos mejor. La química experta en nutrición Ángela Quintas, autora del método Adelgaza para siempre, es consciente de ello, por eso publica De la boca a la salud, para que todos seamos conscientes de la relación directa que existe entre ambos aspectos.
—«De lo que se come se cría» es un refrán que ahora nos viene al pelo.
—Sí, se trata de saber elegir los alimentos que estén llenos de nutrientes para que se consuman a lo largo del día.
—Dices que se puede mejorar la ansiedad, el insomnio y el estrés con una buena alimentación.
—Sí, y te pongo un ejemplo. Existe un aminoácido esencial de esos que mi cuerpo no puede fabricar que se llama triptófano y se encuentra en las proteínas. Pues gracias a ese aminoácido, las bacterias que yo tengo en el interior de mi intestino, lo que llamamos la microbiota, fabrican un neurotransmisor que se llama serotonina y que es el neurotransmisor de la felicidad y del placer. Y esa serotonina se va a convertir en melatonina, que me va a hacer dormir de manera profunda. Muchas veces nos sentimos tristes por la tarde, tenemos ganas de comer dulce… y no lo achacamos a que no nos estamos alimentando de manera correcta. Y luego me meto en la cama y duermo, pero a las cuatro o cinco de la mañana me despierto y ya tengo un continuo duermevela. Pues todo eso se puede solucionar ingiriendo suficiente cantidad de triptófano en mi alimentación.
—¿Y para la ansiedad?
—Cuando yo ingiero una cantidad muy grande de hidratos de carbono, eso pasa a mi torrente sanguíneo con un pico de insulina, pero después siempre me da un poco de bajón. Imagínate una copa de vino y una paella en una fiesta. Pues luego siempre tienes esa sensación de sopor que se produce después. Si yo estoy durante todo el día haciendo picos de insulina, pues me sentiré muy ansiosa a lo largo del día, y también está relacionado con no descansar bien. Además, si tengo la glucosa muy baja tras los picos de insulina, eso me hace tomar malas decisiones, y puede aparecer el hambre emocional. Todo está relacionado. Y se ha visto que alteraciones en la microbiota están relacionadas con enfermedades como la ansiedad, el párkinson o incluso la esclerosis múltiple. Lo que no sabemos es si esas alteraciones en la microbiota provocan que tenga esas enfermedades o si el hecho de tenerlas hace que se altere la microbiota. Pero hay una relación directa.
—¿Y el estrés también se puede combatir comiendo ciertos alimentos?
—Claro. Una respuesta nuestra al estrés es el cortisol. Cuando estamos estresados, nuestros niveles de cortisol se disparan. Y esos niveles altos pueden hacer que utilices masa muscular como fuente de energía y que el metabolismo, que depende de la masa muscular, se vaya debilitando y que vayas subiendo de peso sin haber hecho ningún cambio.
—¿El estrés nos puede hacer engordar? Pensaba que era al revés…
—Depende. Ante una situación de estrés, tu cuerpo segrega cortisol y hay mucha gente que te dice que está más estresada que nunca y que lo único que hace es subir de peso. Eso es porque ese estrés hace que utilices la masa muscular como fuente de energía. Pero es verdad que hay gente que, ante una situación de estrés, lo que hace es utilizar la grasa como fuente de energía. Pero en niveles de cortisol muy altos en el tiempo, en la mayoría de los casos eso hace que tu cuerpo utilice la masa muscular como fuente de energía.
—¿Una buena alimentación también puede minimizar los síntomas de la menopausia?
—En la menopausia el problema que tienes es que esos estrógenos que nos han estado protegiendo a nivel cardiovascular, al descender, suele provocar que aparezcan niveles elevados de colesterol y que se empiece a tener problemas en las articulaciones, en los huesos… Ahí la alimentación es fundamental. Sobre todo a la hora de proteger la masa muscular. Por eso es importante que se ingiera una cantidad suficiente de proteína y se haga ejercicio para mantener el cortisol y el estrés a raya.
—¿Entonces lo que hay que hacer es comer mucha carne y pescado?
—La porción que necesites. Piensa que la musculatura necesita aminoácidos y esos aminoácidos me los va a proporcionar la proteína. Y si hablamos de proteína animal sería todo lo que corre, salte, vuela, nade y tenga ojos. Es verdad que me encuentro a muchas mujeres en la menopausia que quieren bajar de peso y lo que hacen es comer ensalada y crema de verduras. Cuando queremos controlar nuestro peso, muchas veces tendemos a ingerir solamente este tipo de alimentos, y lo ideal sería ingerir la suficiente cantidad de proteína animal para que mi músculo no se deteriore.
—Entonces, no siempre comer solo verduras es saludable.
—No siempre no, nunca. Comer solo verduras nunca es saludable porque la proteína animal es fundamental. Si yo no consumo suficiente cantidad de proteína, voy a tener un déficit de triptófano que yo no puedo fabricar, solo lo puedo ingerir a través de la alimentación. Entonces, la proteína es fundamental. Y no estamos hablando de una dieta hiperproteica. Estamos hablando de equilibrar los hidratos con las proteínas.
—¿Y las migrañas también mejoran con una buena alimentación?
—Cuando uno come mal, pueden aparecer alergias alimentarias, estreñimiento, dolor de cabeza, manchas en la piel… y uno no va a pensar que está relacionado con una mala alimentación porque ha alterado su microbiota, pero se ha visto que sí ocurre.
—¿Y la inflamación, sentirse hinchado?
—Indica que nuestro aparato digestivo ha perdido el equilibrio. ¿Y qué puede provocar esto? Pues determinados fármacos, como pueden ser los antibióticos, los corticoides o los antiinflamatorios. Pero también el estrés o el consumo de alimentos ultraprocesados. También el sobrepeso, el tabaco o el consumo de edulcorantes. Todo eso se ha visto que daña la microbiota. Y puede provocar que estés todo el día con la tripa hinchada, porque realmente hay un desequilibrio.
—¿Es preferible tomar azúcar de una manera controlada a consumir edulcorantes?
—El problema del azúcar es que está escondido en muchos productos ultraprocesados y realmente no se sabe. Pero porque te tomes una cucharada de azúcar en el café no va a pasar absolutamente nada. Aunque lo ideal sería no añadir nada, pero vamos a ser realistas, porque en muchas ocasiones vamos a echar algo de azúcar. Y creo que es mejor utilizar un poco de azúcar y dejar de lado los edulcorantes, porque dañan mucho la microbiota. Entonces, lo primero que tenemos que tener cuidado es con los azúcares ocultos y también tenemos que aprender a conseguir un sabor dulce de una manera natural. Por ejemplo, podemos usar dátiles para hacer un bizcocho en lugar de usar azúcar refinado.
—Hay gente que tiene tendencia a engordar mucho y a adelgazar mucho.
—Si pretendemos bajar mucho peso en poco tiempo haciendo la dieta de las fases lunares o la de los colores, lo más probable es que estés bajando agua y masa muscular. Entonces, en cuanto vuelves a comer de una manera normal, tu cuerpo va a tender a recuperar ese peso. Te ha bajado el metabolismo basal, pero finalmente lo vas a volver a recuperar. Y provocarás un efecto rebote, porque lo vas a recuperar en forma de grasa.
—¿Se puede adelgazar para siempre?
—Claro. Pero para ello tienes que sentirte muy a gusto con los cambios que estás haciendo. Si no es así, no los vas a mantener. Afortunadamente, vivimos en un país en el que tenemos una materia prima increíble. Tenemos fruta, verdura, carne, pescado, huevos… al alcance de las manos. Lo que pasa es que todo lo celebramos alrededor de la mesa. Entonces, tampoco hay que castigarse si un día hago algo que no es del todo saludable. Al día siguiente vuelvo a retomar mis hábitos y ya está. No se acaba el mundo.
—Te has posicionado en contra de los menús infantiles. Dices que son una falacia.
—Sí. Es que los niños tienen que comer lo mismo que los adultos, pero en una proporción más pequeña. Entonces, no entiendo que haya menús infantiles. Porque, además, lo que componen esos menús son patatas fritas, pizza, pasta, nuggets de pollo y poco más. Y esa no es una buena manera de alimentar a nuestros hijos.
—Hablas de un «kit» de rescate para las jornadas eternas.
—Consiste en dos nueces, dos dátiles y una onza de chocolate negro. No es para tomarlo todos los días, pero sí para momentos puntuales. A mí me funciona fenomenal. Te da una energía tremenda.
—¿Son los hidratos de carbono tan malos como parece?
—Para nada. Los hidratos no son solamente el arroz o la pasta, sino también las frutas y las verduras. Pero de los que hablas son hidratos completos y es verdad que se los ha demonizado. Sobre todo por el tema del gluten. Si tú no eres intolerante al gluten, no tienes por qué retirar el gluten de tu dieta. Es verdad que yo tomaría el arroz o la pasta al mediodía, porque me va a dar una energía mucho más lenta y lo tomaría siempre acompañado de una buena porción de proteína para evitar picos de insulina. Y luego, esos hidratos de carbono, también los puedo convertir en almidón resistente. Que sería, por ejemplo, cuando dejo enfriar el arroz, la pasta o la legumbre en el frigorífico y, al día siguiente me lo como frío. De esa manera consigo que esa molécula de almidón llegue intacta a mi intestino. Si lo buscas en internet te va a decir que es una manera de comer pasta sin que engorde.
—Mucha gente relaciona hacer dieta con pasar hambre.
—Si haces una dieta y estás pasando hambre, ya lo estás haciendo mal. Primero porque no lo vas a mantener en el tiempo, entonces no tiene sentido.
CON INFORMACIÓN DE: LA VOZ DE GALICIA