Murió en prisión de EEUU Mario Ramírez Treviño, “El Pelón” o “X20”, exlíder del Cártel del Golfo
El narcotraficante murió sin haber recibido sentencia por los cargos que enfrentaba en el Distrito de Columbia
Mario Ramírez Treviño, conocido como “El Pelón” o “X20″, exlíder del Cártel del Golfo, murió el pasado 13 de marzo de 2025 mientras se encontraba preso en Estados Unidos, así lo confirmó el Departamento de Justicia, que presentó una solicitud oficial ante la Corte del Distrito de Columbia para desestimar la acusación penal en su contra y cancelar la audiencia de sentencia que tenía pendiente.
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La moción judicial, fechada el 21 de marzo de 2025, establece que “el acusado murió el 13 de marzo” y que, en virtud de ello, el Gobierno estadounidense pide el cierre del caso. El documento fue firmado por los fiscales Janet Turnbull, Kirk Handrich y Jayce Born, de la Sección de Narcóticos y Drogas Peligrosas del Departamento de Justicia.
Ramírez Treviño tenía 63 años y estaba bajo custodia federal desde su extradición a Estados Unidos en diciembre de 2017, luego de su captura en Reynosa, Tamaulipas, por fuerzas del Ejército mexicano en 2013.
Aunque enfrentaba cargos federales por narcotráfico y lavado de dinero, Ramírez Treviño no había recibido una sentencia definitiva al momento de su muerte. Su caso estaba abierto desde 2008 en el expediente 1:08-cr-00057-TNM del Distrito de Columbia, pero la audiencia de sentencia había sido aplazada, posiblemente en relación con su rol como testigo cooperante en el caso de Rubén Oseguera González, alias “El Menchito”, hijo del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes,“El Mencho”.
Testimonio contra “El Menchito”
Relató haber conocido a Oseguera González en el Penal Federal del Altiplano en 2014. “Llegó tranquilo”, afirmó, aunque en reencuentros posteriores lo describió como “más violento, más altanero (…) según él, ya era el segundo, según le había dicho su papá”.

Según su versión, compartían estancia en la Unidad de Tratamientos Especiales, junto a internos como Servando Gómez “La Tuta” y Omar Treviño Morales “Z42″. Detalló que “Z42″ le pidió a El Menchito que intercediera con su padre para adquirir una tonelada de cocaína por 15 millones de dólares y que el propio Rubén Oseguera le solicitó ayuda para conseguir una ametralladora M60 y un rifle calibre .50.
La declaración de “X20″ fue utilizada por la fiscalía como prueba contra Oseguera, quien fue declarado culpable de tráfico de drogas y uso de armas de fuego el 20 de septiembre de 2024 y sentenciado a cadena perpetua más 30 años el pasado 7 de marzo de 2025, seis días antes de la muerte de Ramírez Treviño.
Quién fue El X20 en el Cártel del Golfo
Nacido el 5 de marzo de 1962, Mario Ramírez Treviño inició su carrera como agente de investigación policial, pero pronto se integró al Cártel del Golfo, donde se convirtió en uno de los principales jefes criminales.
Durante la década de 2000, lideró la facción de Los Rojos, brazo armado del cartel con base en Reynosa, y fue escalando tras la ruptura con Los Zetas en 2010. En 2013, luego de la muerte de Miguel Villarreal “El Gringo” y la caída de otros líderes, se consolidó como jefe máximo de la organización.

Su liderazgo se caracterizó por alianzas tácticas con el Cártel de Sinaloa, con el objetivo de desplazar a Los Zetas de territorios clave como Monterrey. También ordenó operaciones para eliminar a facciones rivales dentro del propio Cártel del Golfo, lo que desató violentos enfrentamientos en Tamaulipas.
En 2010, el Departamento del Tesoro lo incluyó en su lista de capos más buscados (Kingpin Act), junto a otros miembros de “La Compañía”, por liderar operaciones internacionales de narcotráfico.
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El 17 de agosto de 2013, elementos del Ejército y la Marina capturaron a Ramírez Treviño en Reynosa. Permaneció preso en México hasta que fue extraditado a Estados Unidos en diciembre de 2017, donde enfrentaba acusaciones por tráfico de grandes cantidades de cocaína y marihuana, además de lavado de dinero.
Durante su estancia en prisión federal, participó como testigo en varios procesos judiciales y su estado de salud se había deteriorado considerablemente. En su última aparición en video ante una corte, en febrero de 2024, se le vio pálido, muy delgado y con dificultad para respirar.
Con su muerte, el Gobierno de Estados Unidos pidió al tribunal cerrar formalmente el caso. La moción presentada por el Departamento de Justicia se basa en la Regla 48 (a) de las Reglas Federales de Procedimiento Penal, que permite desestimar cargos cuando el acusado ha fallecido.
No se han revelado hasta el momento las causas médicas exactas de su muerte ni detalles sobre las condiciones en que falleció. Su muerte pone fin a uno de los expedientes más relevantes de la cooperación judicial entre México y Estados Unidos en materia de narcotráfico.