BORMIO, ITALIA. – El esquí alpino ha coronado a su nuevo monarca. El suizo Franjo von Allmen, de apenas 24 años, se adjudicó este sábado la medalla de oro en el descenso masculino, la prueba reina de los Juegos Olímpicos de Invierno. En la mítica y exigente pista Stelvio, Von Allmen demostró por qué es el actual campeón mundial, dominando el cronómetro de principio a fin con una técnica impecable.
Duelo de titanes en la Stelvio Con el dorsal número 8, Von Allmen detuvo el reloj con una ventaja inalcanzable, superando por 20 centésimas al italiano Giovanni Franzoni, quien se colgó la plata ante el rugido de la afición local. El podio lo completó el veterano Dominik Paris, también de Italia, asegurando el bronce para los anfitriones. La gran sorpresa de la jornada fue la caída del podio de Marco Odermatt, el número uno del ranking mundial, quien finalizó en una amarga cuarta posición.

Cambio generacional Este resultado confirma el relevo generacional en la cumbre del esquí alpino. Mientras Paris, de 36 años, resiste con el bronce, la juventud de Von Allmen y Franzoni (ambos de 24) marca el inicio de una nueva era en la disciplina más veloz del invierno. Con este triunfo, Suiza toma la delantera en el medallero, reafirmando su estatus como potencia indiscutible en la nieve.

















