
SUKABUMI, INDONESIA. – Un menor de 12 años falleció tras agonizar debido a lesiones internas catastróficas provocadas por una tortura extrema: fue obligado a ingerir agua hirviendo. El caso, que ha escalado a los titulares mundiales, no solo destaca por la crueldad del acto, sino por la fuerza del pequeño, quien antes de morir logró identificar a su agresora desde la cama de un hospital.
Un video que es prueba y condena En una grabación que se ha vuelto viral, se observa al menor debilitado respondiendo a los médicos sobre quién le había causado tanto daño. Con sus últimas fuerzas, el niño señaló directamente a su madrastra diciendo: “Fue ella”. Los resultados de la autopsia han confirmado lo impensable: el cuerpo del menor presentaba quemaduras internas por el líquido hirviente y múltiples contusiones derivadas de abusos físicos constantes.

Situación Legal Pese a la contundencia del video y los hallazgos médicos, la policía de Sukabumi informó que la mujer señalada aún no ha sido detenida, aunque ya existe una carpeta de investigación abierta. La sospechosa ha negado rotundamente los hechos, mientras que la opinión pública exige una respuesta inmediata de las autoridades ante un crimen que ha dejado una herida abierta en la conciencia colectiva.












