MADRID, ESPAÑA. El sector porcino español, el más grande y productivo de la Unión Europea (UE) con casi 35 millones de cabezas, enfrenta una crisis de salud animal tras la detección de un brote de Peste Porcina Africana (PPA) cerca de Barcelona.
La alarma es máxima, pues países clave como México, China, Taiwán, Japón y Estados Unidos han suspendido inmediatamente cualquier tipo de importación de carne porcina de origen español.
🧪 Hipótesis de Origen «Laboratorio»
Lo que más preocupa a los expertos es el origen de la epidemia. Un informe del Ministerio de Agricultura español sugiere que la cepa detectada en el ganado infectado podría provenir de una «instalación de confinamiento biológico».
El Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA) analizó el genoma del virus y encontró que es muy similar al grupo genético que circuló en Georgia en 2007.
La policía autonómica catalana no descarta que el virus haya escapado de un laboratorio, como el Centro de Investigación en Sanidad Animal (IRTA-CReSA), que se encuentra en una ubicación cercana al foco de infección en Collserola del Vallés, en el área conurbada de Barcelona.
Hasta ahora, se han localizado 13 jabalíes infectados en esta localidad.
🛑 Riesgo Económico y Sanitario
La PPA es una enfermedad hemorrágica de altísima virulencia, con una tasa de mortalidad cercana al 100% en cerdos y jabalíes. Aunque no afecta a los humanos por contacto o consumo, su alta resistencia ambiental la convierte en una amenaza devastadora para la ganadería.
El sector porcino español, que no había enfrentado una crisis de esta magnitud desde 1994, tiene un valor económico de alrededor de 39 mil millones de euros.
El valor de la producción anual de porcinos rebasa los 11 mil millones de euros.
El año pasado, las ventas al exterior del sector superaron los 8 mil 783 millones de euros, con un 60% de la facturación total proveniente de las exportaciones.
Daniel de Miguel, director de Interporc, señaló que la suspensión de mercados asiáticos y de América (Japón, México y Taiwán) afecta a las áreas de mayor potencial de crecimiento para las exportaciones.
Ante la situación, la región barcelonesa, epicentro del brote, ha sido reforzada con el despliegue del ejército español para evitar la propagación de la epidemia, para la cual no existe vacuna ni tratamiento.











