Redacción Macronews.- La diversificación de mercados, nuevos desarrollos turísticos y proyectos de entretenimiento será la estrategia clave para que el Caribe Mexicano recupere su dinamismo en 2026, luego de un 2025 complicado que dejó una ocupación hotelera promedio del 71%, por debajo del 85% registrado en 2024, y una reducción significativa en el flujo de visitantes en sus 11 destinos turísticos.
Artemio Santos Santos, Coordinador de Proyectos Especiales del Gobierno del Estado, reconoció que al menos cinco factores impactaron negativamente al sector durante 2025, entre ellos la restricción de visas para turistas brasileños y colombianos, mercados estratégicos para el norte de Quintana Roo; así como la crisis en la aviación, que provocó una pérdida de 2.8 millones de asientos solo en el primer trimestre, con caídas de hasta 45% en algunos mercados.
LEER:ADÁN AUGUSTO CANCELA BRINDIS SENATORIAL: ¿AUSTERIDAD O FRACTURA EN UNA BANCADA QUE MANEJA 1,900 MDP?
A ello se sumó una de las temporadas de sargazo más intensas, con la recolección de más de 91 mil toneladas, afectando destinos como Riviera Maya y Tulum, que de manera inédita registraron menor ocupación que Cozumel. También influyó la llamada guerra mediática en Tulum, que redujo hasta en 4% la ocupación, además de la incertidumbre en Estados Unidos, que habría generado una baja aproximada del 4% en la llegada de turistas estadounidenses.
En contraste, el mercado canadiense mostró un comportamiento positivo: en 2025 creció 7% a nivel nacional y la llegada de visitantes por vía aérea aumentó 11.4% entre enero y octubre, superando los 2 millones de turistas, beneficiando de manera directa a Cancún.

De cara a 2026, se prevé una recuperación de la zona norte de Quintana Roo, apoyada en la diversificación de mercados y en nuevos conceptos turísticos y de entretenimiento en Cancún, similares a los modelos que han fortalecido destinos como Las Vegas, con el objetivo de atraer a visitantes que buscan experiencias más allá del turismo tradicional. Además, se anticipa una buena temporada de invierno, posterior a la decembrina, impulsada principalmente por el turismo nacional.

















