
WASHINGTON D.C. – En un movimiento que refuerza el papel de la tecnología como herramienta de poder blando, la empresa SpaceX ha eliminado las cuotas de suscripción de su servicio satelital Starlink en Irán. Esta medida busca restablecer la conectividad de la población civil en medio de violentas protestas que, según activistas, podrían haber dejado ya miles de víctimas mortales y un apagón de internet que suma cinco días consecutivos.
Internet como arma diplomática La decisión de liberar el servicio coincide con la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha instado a la continuidad de las protestas y solicitado el apoyo de Starlink para romper el cerco comunicativo impuesto por el gobierno del ayatolá Alí Jamenei. Se estima que, a pesar de estar prohibidos, existen más de 50,000 receptores introducidos de contrabando en territorio iraní.
El historial de Musk en conflictos Irán se suma a una lista de intervenciones estratégicas de Musk, quien anteriormente proporcionó internet gratuito a Ucrania tras la invasión rusa y, recientemente, a Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de EE. UU. Mientras tanto, el ejército iraní ha iniciado operativos para interferir la señal y confiscar equipos, calificándolos como herramientas de «espionaje y sabotaje».










