
PEKÍN / TAIPÉI. – El Ejército de China activó una vigilancia de «alto nivel» tras el tránsito del destructor de misiles guiados USS John Finn y el buque oceanográfico USNS Mary Sears por el Estrecho de Taiwán entre el 16 y 17 de enero. El coronel Xu Chenghua, portavoz del Comando del Teatro Oriental de Operaciones, calificó la presencia estadounidense como un movimiento bajo estricto monitoreo aéreo y naval para «salvaguardar la soberanía nacional».
Incursión masiva de aeronaves Por su parte, el Ministerio de Defensa de Taiwán reportó una actividad inusual en sus inmediaciones durante el mismo periodo: se detectaron 26 aeronaves militares chinas, de las cuales 25 —incluyendo cazas, drones y helicópteros— cruzaron la región del Estrecho. Este despliegue es interpretado como una respuesta directa a la presencia de Washington en aguas que Pekín reclama como propias.
Conflicto de soberanía Aunque Estados Unidos sostiene que estos tránsitos son ejercicios de libertad de navegación conforme al derecho internacional, China reafirmó que considera a Taiwán como una «parte inalienable» de su territorio. La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de que estos encuentros cercanos desencadenen un incidente de mayores proporciones en la región.






