Robin Westman, una mujer transgénero de 23 años, que inició el tiroteo en una escuela católica de Minneapolis, había mostrado odio por varios grupos sociales, entre ellos los mexicanos, y tenía una obsesión con “matar niños”, dijeron autoridades.
La obsesión con matar niños y el odio por grupos sociales
De acuerdo con Joseph Thompson, fiscal interino para Minnesota, Robin Westman tenía una obsesión “con la idea de matar niños”. Además, destacó que se han encontrado indicios de que el tirador sentía odio por diversos grupos sociales.
“El tirador expresó odio hacia casi todos los grupos imaginables“, incluidos mexicanos, cristianos y judíos, dijo el fiscal.
Además, consideró que “el corazón del tirador estaba lleno de odio“.
Asesinos, el único grupo que no odiaba tirador de escuela católica
De acuerdo con las autoridades de Estados Unidos, el tirador expresó odio por muchos grupos sociales; sin embargo, hubo uno por el que mostró, incluso, admiración: los asesinos.
El atacante no odiaba a “los tiradores escolares y asesinos en masa más notorios en la historia de nuestro país“, a quienes el sospechoso “idolatraba”, según Thompson.
Dos niños murieron tras el ataque
Dos niños de 8 y 10 años, respectivamente, murieron luego del tiroteo. Autoridades destacaron que el atacante disparó a través de las ventanas de la Iglesia de la Anunciación en la mayor ciudad del estado de Minnesota, mientras decenas de jóvenes estudiantes asistían a una misa para celebrar la primera semana de regreso a clases.
El agresor, que se suicidó, dejó un manifiesto, videos en línea y cientos de páginas de escritos que los investigadores examinan en busca de un motivo.
La policía encontró 116 cartuchos de rifle y tres cartuchos de escopeta en la escena, así como un cartucho que parecía haberse quedado atascado en una pistola, detalló el jefe de Policía de la ciudad, Brian O’Hara.
El atacante era una persona de 23 años que legalmente cambió su nombre en 2020 y se identificaba como una mujer transgénero, dijeron las autoridades.