El presidente Donald Trump anunció este lunes que impondrá a cualquier nación que compre petróleo de Venezuela aranceles en sus transacciones con Estados Unidos.
“Venezuela ha sido muy hostil hacia Estados Unidos y las libertades que defendemos. Por lo tanto, cualquier país que compre petróleo o gas de Venezuela estará obligado a pagar un arancel del 25% a Estados Unidos sobre cualquier comercio que realice con nuestro país”, declaró Trump en un post en Truth Social.
En el post, el presidente de nuevo acusa sin pruebas a venezolanos deportados a El Salvador de pertenecer a la banda criminal Tren de Aragua, que hace unas semanas designó como una organización terrorista extranjera.
«Cualquier país que compre petróleo o gas de Venezuela estará obligado a pagar un arancel del 25% a Estados Unidos sobre cualquier comercio que realice con nuestro país. Toda la documentación se firmará y registrará, y el arancel entrará en vigor el 2 de abril de 2025», agregó.
No está claro en el post de Trump si la medida punitiva se refiere a compras de crudo realizadas directamente por un gobierno específico o a amenazas a países que permiten a su sector privado comprar e importar productos petrolíferos o elaborados con crudo venezolano para uso nacional.
China fue el principal comprador del petróleo venezolano en 2024, de acuerdo con datos citados por las agencias especializadas Bloomberg y Reuters. En febrero, por ejemplo, China recibió de forma directa e indirecta 503,000 barriles de crudo y derivados por día, según cifras de Reuters.
Estados Unidos fue también el año pasado un destino clave para el crudo de Venezuela. Esto bajo una licencia que había concedido en 2022 el gobierno estadounidense para que la empresa Chevron operara en ese país. Esa licencia deberá cesar el próximo 3 de abril, de acuerdo con una disposición de la administración de Trump hace unos días.
Reanudación de deportaciones
Hace unas horas, el régimen de Nicolás Maduro permitió la reanudación de deportaciones de venezolanos procedentes de Estados Unidos que se habían interrumpido por razones aún desconocidas. Fue por esa razón que Trump había decidido prohibir a Chevron mantener su concesión de explotación de crudo en suelo venezolano.
La llegada de este grupo de migrantes, que salió de Texas hacia Honduras, ocurre una semana después de la deportación de 238 venezolanos al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), una cárcel de máxima seguridad en El Salvador, un hecho que el presidente Nicolás Maduro tachó de secuestro.
Desde 2014 han salido casi ocho millones de venezolanos, asfixiados por la reducción de un 80% de la economía, que comenzó a revertirse en 2021, y una descomunal inflación que el gobierno venezolano atribuye a las sanciones estadounidenses.
Para las deportaciones de migrantes a El Salvador, Washington había invocado una ley de 1798 que permite la expulsión sin juicio de «enemigos extranjeros», que Caracas tilda de «anacrónica».
FUENTE: UNIVISION