Redacción Macronews.- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, firmó el jueves una reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos, que reduce el estricto control estatal sobre la industria petrolera vigente durante las últimas dos décadas y abre la puerta a la inversión extranjera en uno de los sectores más estratégicos del país.
La reforma fue aprobada por los legisladores de la Asamblea Nacional menos de un mes después del fallido intento de captura del entonces presidente Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense en Caracas. Según Rodríguez, la nueva ley “reafirma la soberanía sobre nuestros recursos energéticos”, y destacó que ese mismo día recibió llamadas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del secretario de Estado, Marco Rubio, en el marco de conversaciones para flexibilizar sanciones al petróleo venezolano.
El cambio legislativo permitirá a las compañías energéticas estadounidenses y otras empresas internacionales operar con mayor libertad en Venezuela, buscando incrementar la producción petrolera, flexibilizar el pago directo de regalías al Estado y establecer límites de regalías del 30%, ajustables según la fase de ejecución de cada proyecto. Los inversores asumirán los costos operativos y los riesgos de financiación, mientras PDVSA seguirá siendo propietaria de los yacimientos.
El presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez Gómez, calificó la reforma como una medida que seguramente generará una “explosión positiva de inversión y producción petrolera”. La reforma también busca derogar impuestos desfavorables a la extracción establecidos hace dos décadas y alinear la legislación con las prácticas internacionales del sector energético.
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La mandataria recordó que en su primer mensaje sobre el estado de la nación del 15 de enero, ya había abogado por la apertura de la industria petrolera a la inversión extranjera. A pesar de contar con reservas estimadas en 303 mil millones de barriles, Venezuela enfrenta una crisis prolongada en su economía y en la industria petrolera, afectada por la caída de los precios del crudo, una deuda externa millonaria y sanciones estadounidenses.
Críticos y opositores, como el diputado Antonio Ecarri, han solicitado mecanismos de transparencia y rendición de cuentas, incluyendo la creación de un portal público con contratos y documentos de gestión, como garantía para los inversores internacionales.
Históricamente, la industria petrolera venezolana ha sido intervenida por gobiernos socialistas desde 1999, incluyendo la reforma de 2006 impulsada por Hugo Chávez, que obligó a las compañías extranjeras a crear empresas mixtas con PDVSA, en condiciones desfavorables para los inversionistas, lo que provocó que firmas como ExxonMobil y ConocoPhillips abandonaran el país.
La reforma de esta semana representa un paso significativo hacia la modernización y apertura del sector energético, en un contexto de cooperación inicial con Estados Unidos, incluyendo la reapertura del espacio aéreo venezolano a vuelos comerciales, según anunció Trump el mismo jueves.






















