Redacción Macronews.- En un operativo de alta precisión coordinado por fuerzas federales, se logró la detención en la Ciudad de México de Ángel Esteban Aguilar Morales, alias «Lobo Menor». El sujeto, identificado como líder del grupo delictivo «Los Lobos» de Ecuador, contaba con una ficha roja de Interpol y es señalado como una pieza clave en el asesinato del excandidato presidencial ecuatoriano, Fernando Villavicencio, ocurrido en 2023.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la captura se realizó en calles de la colonia Polanco, alcaldía Miguel Hidalgo, mediante un despliegue conjunto de la Secretaría de Marina (SEMAR), la SSPC y el Instituto Nacional de Migración (INM).
Identidad falsa y seguimiento en tiempo real
Al momento de su detención, el «Lobo Menor» intentó evadir a la justicia identificándose como el ciudadano colombiano Juan Carlos Montero Mestre. Sin embargo, las autoridades mexicanas ya mantenían un seguimiento en tiempo real de sus movimientos tras recibir alertas de su ingreso al país procedentes de Colombia.
Aguilar Morales había buscado refugio en México tras huir de Ecuador al ser preliberado. Su rastro fue detectado previamente en las ciudades colombianas de Medellín e Itagüí, gracias a la colaboración de la Policía Nacional de Colombia.
Un «golpe significativo» al crimen trasnacional
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó al detenido como «uno de los asesinos más grandes del mundo» y confirmó que Aguilar Morales es el autor intelectual del magnicidio de Fernando Villavicencio. Además, se le vincula con estructuras criminales de alto perfil como la de «Iván Mordisco» y diversos cárteles mexicanos.
- Delitos imputados: Narcotráfico, extorsión, homicidio y magnicidio.
- Operación Jericó: Nombre de la misión trilateral (México-Colombia-Ecuador) que permitió su ubicación.
- Estatus actual: Fue puesto a disposición del INM y entregado a agentes de Interpol para su traslado inmediato a Colombia, donde es requerido por la justicia.
Esta acción refleja el compromiso de las naciones latinoamericanas para combatir al crimen organizado transnacional y ratifica la efectividad de la cooperación en la lucha contra las redes del multicrimen.





















