
MADRID / CIUDAD DE MÉXICO. – Una investigación conjunta de la SEN, la URJC y el CIBEROBN ha encendido las alarmas sobre el impacto de los dispositivos digitales en nuestra conducta alimentaria. El estudio, que utiliza inteligencia artificial y biometría, concluye que la distracción digital anula las señales internas de hambre y saciedad gestionadas por el hipotálamo, las cuales tardan un promedio de 30 minutos en registrarse. Al comer hiperconectados al exterior, ignoramos el sabor y la textura de los alimentos, lo que nos lleva a ingerir hasta un 30% más de calorías sin alcanzar una verdadera satisfacción. Los expertos subrayan que el estado emocional y el contexto social son tan determinantes como el contenido del plato, sugiriendo que la «falta de voluntad» suele ser, en realidad, un reflejo de un estilo de vida que nos desconecta de nuestro propio cuerpo.
Hallazgos Clave del Estudio:
Desconexión Sensorial: El uso del móvil reduce la percepción de sabor y textura. ✅
Exceso Calórico: Se estima un aumento del 30% en la ingesta cuando hay distracciones digitales. 📉📱
Factor Emocional: El estrés y la tristeza impulsan elecciones de alimentos más palatables y energéticos.
El «Efecto Espejo»: Comer acompañado puede regular la velocidad, a menos que el comensal se sienta juzgado. 🛡️🧠



















