DIPLOMACIA DEPORTIVA: FRANCIA RATIFICA SU PARTICIPACIÓN EN EL MUNDIAL 2026 PESE A TENSIONES POR EL CONTROL DE GROENLANDIA
Redacción Macronews.- El Ministerio de Deportes de Francia ha confirmado que, hasta el momento, la nación gala no contempla un boicot contra la Copa Mundial de la FIFA 2026, la cual se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. A pesar de las crecientes fricciones diplomáticas derivadas de las ambiciones del presidente estadounidense, Donald Trump, por adquirir el control de Groenlandia —territorio bajo soberanía de Dinamarca, aliado clave de la OTAN—, el gobierno francés busca priorizar la estabilidad del evento. La ministra Marina Ferrari subrayó que la competencia, que inicia en junio, representa un momento «extremadamente importante» para el ámbito deportivo global, aunque no descartó que la postura oficial pueda evolucionar según el contexto geopolítico.

La controversia ha escalado a niveles legislativos, donde figuras como el parlamentario Eric Coquerel han cuestionado la ética de competir en un país que, a su juicio, socava el derecho internacional mediante amenazas territoriales y arancelarias. No obstante, la postura predominante en Europa se inclina hacia el diálogo internacional antes que hacia la ruptura deportiva. En el Reino Unido, líderes políticos de Escocia han rechazado tajantemente la idea de un boicot, tras haber logrado su clasificación al torneo por primera vez en 28 años. Para estas naciones, el Mundial no es solo una justa deportiva, sino una plataforma de integración que, según consideran, debe mantenerse al margen de las disputas territoriales en el Ártico.
El trasfondo de esta crisis no es menor: el mercado financiero ya ha reaccionado con caídas en Wall Street y volatilidad en el peso mexicano tras las advertencias de Washington hacia sus aliados europeos. Mientras algunos sectores parlamentarios británicos y franceses sugieren «reenfocar» el evento exclusivamente en México y Canadá para presionar a la Casa Blanca, las federaciones deportivas y los ministerios mantienen cautela. Por ahora, el Mundial que promete ser el más grande de la historia sigue en pie, mientras la diplomacia europea intenta evitar que la soberanía de Groenlandia se convierta en el factor que fracture definitivamente las relaciones transatlánticas y el espíritu del balompié internacional.




















