
CIUDAD DE MÉXICO. – Una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) detalla la operación de una presunta red criminal compuesta por al menos 34 elementos de la Secretaría de Marina, quienes habrían facilitado el contrabando de combustible y el trasiego de drogas en las aduanas más estratégicas del país. La trama, revelada inicialmente por el contralmirante Fernando Guerrero Alcántar antes de su asesinato, implica directamente a familiares del anterior secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán.
Operación en aduanas y vínculos criminales Según los informes, la red controlaba puertos clave como Manzanillo, Veracruz, Lázaro Cárdenas y Dos Bocas. Entre los señalados destaca el almirante José Luis Arellano Ruiz, quien presuntamente buscó vínculos políticos para proteger la estructura. Los operadores financieros, como el capitán Miguel Solano, recolectaban recursos que sumaban hasta 50 millones de pesos semanales.
Pagos millonarios y protección al cártel La investigación señala pagos mensuales de hasta 8 millones de pesos para administradores de aduanas que facilitaban el ingreso de mercancía ilegal. Además, se documentan pactos con grupos delictivos, específicamente el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), a través del teniente Octavio Sánchez Alatorre, para facilitar el movimiento de narcóticos en diversos estados. A pesar de que la Marina realizó investigaciones internas sin hallar «irregularidades», la causa penal en la FGR continúa vigente bajo la sombra del asesinato del denunciante original.










