CIUDAD DE MÉXICO (1 de enero, 2026). A partir de este primer día del año, millones de trabajadores en México verán reflejado en sus bolsillos el nuevo incremento al Salario Mínimo 2026, una de las promesas centrales del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para consolidar el llamado «Segundo Piso de la Transformación».
Desde que inició la actual política de recuperación salarial en 2018, el salario mínimo ha alcanzado un incremento real acumulado del 154% en su poder adquisitivo, marcando un hito en la historia económica moderna del país y revirtiendo décadas de rezago frente a la inflación.
💰 Justicia salarial y bienestar familiar
El ajuste, que fue acordado de manera consensuada entre los sectores obrero, patronal y gubernamental a finales del año pasado, busca que el ingreso mínimo sea suficiente para cubrir las necesidades básicas de una familia:
Impacto Directo: Se estima que esta medida beneficia directamente a millones de trabajadores que perciben el sueldo base, fortaleciendo el mercado interno.
Reducción de la Desigualdad: La administración federal enfatizó que la justicia salarial es la herramienta principal para combatir la pobreza y reducir la brecha de desigualdad en el país.
Crecimiento sin Inflación: El Banco de México y la Secretaría de Hacienda han dado seguimiento al incremento, asegurando que el alza se mantenga en niveles que no desestabilicen los precios de la canasta básica.
🏛️ Un pilar de la política económica
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que la recuperación del salario no es solo una cifra, sino un acto de dignidad para la clase trabajadora. Este aumento forma parte de una estrategia integral que incluye la formalización del empleo y el fortalecimiento de las prestaciones sociales.
Con esta entrada en vigor, México se posiciona como uno de los países con mayor dinamismo en la mejora de ingresos laborales en América Latina, atrayendo la mirada de organismos internacionales sobre el modelo de «Prosperidad Compartida».







