ESTADOS UNIDOS FORMALIZA SU SALIDA DE LA OMS: TRUMP DENUNCIA PAGOS «ONEROSOS» FRENTE A UNA CONTRIBUCIÓN CHINA 90% INFERIOR
Redacción Macronews.- Este jueves 22 de enero de 2026, el Gobierno de Estados Unidos hizo oficial su retiro definitivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras cumplirse el plazo legal de un año estipulado en la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump al inicio de su segundo mandato. La administración estadounidense fundamenta esta ruptura en una supuesta «mala gestión» de crisis sanitarias globales y una falta de independencia institucional. El decreto presidencial destaca una disparidad financiera crítica: mientras China posee una población de 1,400 millones de habitantes (el 300% de la población de EE. UU.), sus contribuciones económicas a la organización son casi un 90% inferiores a las aportadas por Washington, calificando las cuotas estadounidenses como injustamente onerosas y desproporcionadas.
A pesar de la oficialización del retiro, la salida se produce en un clima de controversia legal y financiera. Según los estatutos de 1948, Estados Unidos debe cumplir con dos condiciones obligatorias: la notificación con doce meses de antelación y el liquidación total de las cuotas del ejercicio en curso. No obstante, la OMS ha señalado que el Departamento de Salud y Servicios Humanos aún arrastra retrasos en los pagos correspondientes a los periodos 2024 y 2025. Esta situación financiera irregular podría llevar a los Estados miembros de la agencia de la ONU a someter a revisión la validez del cumplimiento de las condiciones de salida de la potencia norteamericana.
Desde Ginebra, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó la decisión como una «pérdida para el mundo y para la propia seguridad sanitaria de Estados Unidos». Paralelamente, el retiro ha tenido efectos inmediatos en la diplomacia sanitaria global: el secretario de Estado ha suspendido de manera definitiva las negociaciones sobre el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias y las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional, declarando que dichos tratados han dejado de ser vinculantes para el territorio estadounidense. Esta medida se suma a la reciente tendencia de otros países, como Argentina, que también han manifestado su distanciamiento del organismo internacional tras la gestión de la pandemia de COVID-19.




















