Redacción Macronews.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció este martes un ambicioso plan de rescate financiero para Petróleos Mexicanos (Pemex), con el objetivo de que la empresa estatal alcance su autosuficiencia operativa en 2027. Durante su conferencia matutina, la mandataria presentó la Estrategia Integral de Capitalización y Financiamiento 2025–2035, que contempla una reducción de la deuda total de Pemex —actualmente de 98,800 millones de dólares— en un 26% para el año 2030, así como la creación de un fondo de inversión por 250,000 millones de pesos para proyectos productivos.
El plan será ejecutado en coordinación con la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de Energía y la banca de desarrollo, incluyendo Banobras, Nacional Financiera y Bancomext. También se contempla la participación de inversionistas privados. El fondo estará destinado exclusivamente a cubrir pagos a proveedores y financiar proyectos estratégicos en 2025, mientras que en 2026 se mantendrá el respaldo fiscal para cubrir amortizaciones de deuda e intereses. A partir de 2027, Pemex deberá operar con ingresos propios, sin necesidad de apoyo presupuestal del erario federal.

“Para 2027, Pemex no va a necesitar apoyo de la Secretaría de Hacienda. Pemex sale solito”, afirmó Sheinbaum, quien destacó que el nuevo régimen fiscal —denominado “Derecho Petrolero para el Bienestar”— reducirá la carga tributaria de la empresa: del 65% de sus ganancias en años anteriores, se pasará a tasas fijas del 30% para petróleo y 12% para gas natural no asociado.
La presidenta también recordó que entre 2008 y 2018, la deuda de Pemex creció 130%, pasando de 43 mil a 105 mil millones de dólares, y que fue durante el sexenio de Enrique Peña Nieto cuando se disparó a niveles históricos. “Fracaso total. Corrupción total”, expresó al referirse a la gestión anterior. Desde 2018, se ha logrado una reducción del 16% en el saldo de la deuda, y se proyecta que para 2030 se recorte en 26% respecto al nivel heredado en 2019.
El director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, detalló que la estrategia contempla elevar la producción de crudo hasta 1.8 millones de barriles diarios, priorizar el uso nacional del petróleo en refinerías para producir gasolina, diésel y turbosina, y eliminar gradualmente la producción de combustóleo. También se reactivarán yacimientos en el Golfo de México, se reconstruirá el sistema petroquímico nacional y se construirán tres nuevos gasoductos en colaboración con la CFE.

La calificadora Fitch Ratings elevó la calificación crediticia de Pemex de B+ a BB con perspectiva estable, lo que representa la primera mejora desde 2013. Aunque la empresa aún se considera una inversión especulativa, ha salido del umbral de “altamente especulativa” y se encuentra a dos peldaños de recuperar el grado de inversión.
Con esta estrategia, el gobierno federal busca consolidar a Pemex como una empresa moderna, rentable y soberana, capaz de operar sin rescates financieros y con una visión de largo plazo que garantice la soberanía energética del país.


















