
GUANAJUATO / QUERÉTARO. – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó oficialmente el Plan de Justicia de los Pueblos Chichimeca y Otomí, una iniciativa que busca saldar la deuda histórica con las comunidades del noreste de Guanajuato y el semidesierto de Querétaro. Con una inversión superior a los 686 millones de pesos, el gobierno federal busca garantizar derechos fundamentales y fortalecer la autonomía de estos pueblos.
Cuatro pilares para la dignidad El plan se estructura bajo cuatro ejes estratégicos diseñados para atender las demandas más urgentes de las comunidades:
Lugares Sagrados y Cultura: Protección de sitios ceremoniales y fortalecimiento de la identidad.
Tierra y Territorio: Certeza jurídica sobre el patrimonio agrario y cuidado del medio ambiente.
Gobierno Tradicional: Reconocimiento de sus sistemas de paz, seguridad y organización social.
Bienestar Común: Inversión en infraestructura y servicios básicos.
Rescate de la lengua Uno de los puntos clave de este plan es la implementación de proyectos para la preservación y enseñanza de las lenguas originarias, las cuales enfrentan riesgos de desaparición. «La atención médica y el bienestar son derechos, y el reconocimiento de nuestras raíces es la base de nuestra soberanía», puntualizó la mandataria durante la presentación, reafirmando el enfoque humanista de su gestión.












